En una jornada marcada por el intenso apoyo del público local, Esteban y Marco Grimalt se adjudicaron la medalla de bronce en la parada del Circuito Sudamericano de Voleibol Playa (CSVP) disputada en Rancagua.
Tras un inicio de jornada difícil, la dupla número uno de Chile logró reponerse para subir al podio en lo que representa su primer desafío del año venciendo al representante de Venezuela.
A pesar de que el objetivo inicial era disputar la final, Esteban Grimalt destacó la importancia de haber luchado por la presea tras la derrota sufrida en las semifinales. “Queríamos ir por el oro, no lo conseguimos esta vez, pero teníamos que dar vuelta a la página y luchar por lo que todavía estaba en juego, que era una medalla”, señaló el deportista, añadiendo que obtener el bronce fue una forma de “retribuir todo el cariño” que los asistentes les brindaron en la arena.
Para los deportistas, este torneo sirve como un termómetro para los desafíos internacionales que se avecinan. Esteban explicó que están con “harta carga” de entrenamiento al ser el primer torneo del año, pero que es un “buen delantalte para todo lo que va a venir” en el circuito mundial y el inicio del ciclo olímpico.
Por su parte, Marco Grimalt resaltó la capacidad del equipo para redefinir sus metas durante la competencia: “Replanteamos ese objetivo después de la derrota de la mañana y nos llevamos este nuevo objetivo que era el bronce. Contentos por cómo se terminó y muy motivados de seguir haciendo las cosas bien, aprender de los errores”.
Además, elogió la atmósfera viva en la ciudad, asegurando que “nos encanta jugar acá en Rancagua. La gente responde, nos suben en los momentos que lo necesitamos”.
Finalmente, ambos destacaron el crecimiento del nivel local y sudamericano. Marco subrayó la paridad de los encuentros desde la fase grupal y el buen desempeño de otras duplas nacionales: “El circuito sudamericano está muy fuerte, las duplas jóvenes vienen jugando muy bien».
