La situación va de mal en peor en la WTA: apenas unos días después de que Lucrezia Stefanini denunciase haber recibido amenazas de muerte, la tenista húngara Panna Udvardy reveló este sábado haber vivido un episodio similar, con amenazas dirigidas incluso a su familiapara que se dejará perder el partido de cuartos de final del WTA 125 Challenger de Antalya (Turquía) que termina este domingo.
“Anoche, alrededor de la medianoche, recibí varios mensajes muy inquietantes en WhatsApp desde un número desconocido en mi teléfono personal“, ha explicado la jugadora en un extenso mensaje difundido en sus redes sociales, en el que muestra una captura de pantalla de un mensaje, desde un número con prefijo del Reino Unido, en el que se le amenaza con ir contra dos de sus parientes si no perdía en el partido.
Udvardy, que se enfrentaba un día más tarde a la ucraniana Anhelina Kalinina, que terminó ganando el partido al día siguiente por 6-7 y 5-7, también detalló parte de las amenazas recibidas: “Esta persona me dijo que si no perdía mi partido de hoy, harían daño a miembros de mi familia.. Dijeron que sabían dónde vive mi familia, qué coches conducen y que tenían sus números de teléfono. incluso enviaron fotos de miembros de mi familia y una foto de una pistola. Sinceramente, fue muy aterrador recibir algo así”.
Además, las capturas de pantalla reveladas por la jugadora revelan que la húngara fue amenazada expresamente con secuestrar a su madre en su domicilio en Hungría y retenerla hasta que se pagase el dinero que perderían los agresores si la tenista les desobedecía.
Después de recibir el mensaje, el tenista contactó inmediatamente con sus padres, que contactaron con el consultado, así como con la WTA, que le aseguró que otros jugadores han recibido amenazas similares y que se está investigando si ha habido una filtración de información personal de la base de datos de la Asociación.
“El consulado respondió muy rápidamente y envió a tres agentes de policía a mi partidopor lo que estoy muy agradecida. La Policia tambien acudió a las casas de mis padres y mi abuela.y después del partido presentó una denuncia oficial aquí en Turquía”, añade Udvardy.
Por último, la jugadora ha agradecido todas las muestras de apoyo y la rápida respuesta del consulado antes de dejar clara una cosa: “Esto no es normal”, ha aseverado. “Incluso siendo deportistas o figuras públicas, no es aceptable recibir amenazas contra nuestras familiasespecialmente en nuestros números de teléfonos privados y acompañados de imágenes perturbadoras. No debemos normalizar este tipo de abusos en el deporte“.
Espero que la WTA siga investigando esta situación con seriedad y tome medidas más contundentes para proteger los datos personales y la seguridad de las jugadoras, así como para informarles inmediatamente si se produce una brecha en su sistema. Ningún jugador debería tener que lidiar con algo. así”, concluyó.
