El salto del precio del petróleo y la publicación de datos macroeconómicos más débiles de lo esperado en Estados Unidos volvieron a encender una alarma que el mercado creía enterrada: el riesgo de una nueva fase de estanflación en la principal economía del mundo.
Con ese telón de fondo, Wall Street cerró el viernes con su peor semana desde abril de 2025, mientras los inversores recalculan estrategias frente a un escenario global que combina inflación persistente, crecimiento más débil y mayor volatilidad geopolítica y sin perder de vista las variables domésticas.
Piedad Ortiz, economista y MBA en finanzas, explica en diálogo con iProUP que Actualmente el consenso general es de “carry defensivo”, por eso reflota el interés por los bonos CER.
“Si bien aún se espera que se reduzca la inflación, la dinámica geopolítica y la resistencia a la baja en el mercado local hace pensar que no va a ser tan fácil y que eso vuelva el interés hacia este tipo de instrumentos”, apunta la experta.
El epicentro de la incertidumbre se ubica hoy en Medio Oriente. El cierre del estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde habitualmente circula cerca de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado del mundo, desató un fuerte repunte en los precios de la energía. y obligó a los mercados a preguntarse hasta dónde podría llegar el barril si la interrupción se prolonga.
El problema es que la respuesta depende de variables difíciles de anticipar: cuánto tiempo permanecerá bloqueada la ruta marítima y qué tan fuerte será la reacción de los inversores globales. En un contexto de tensiones globales y recalibración local, los inversores buscan posicionarse en activos que puedan ofrecer ganancias rápidas a corto plazoen medio de un clima financiero incierto.
Carry, Brasil y energía
En ese contexto, los portafolios comienzan a reconfigurarse. En la City ya circula un consenso incipiente sobre tres activos que están ganando lugar en las carteras de corto plazocon el objetivo de atravesar un mercado más volátil y, al mismo tiempo, capturar oportunidades de rendimiento rápido.
Se trata de instrumentos que combinan cobertura frente al nuevo escenario global con potencial de suba si la tensión energética y financiera se mantiene y, por supuesto, alejados de la guerra.
Por ejemplo, en el corto plazo, analiza Ortiz, se proyectan niveles de inflación superiores a 2,5% más cercanos a 2,7 o 2,8% en marzo inclusive, algo que derivaría a ganancias en el corto plazo (tres meses aproximadamente) en instrumentos atados a la inflacióndonde si se invirtiera 1 millón se podría llegar a ganar hasta $97.000 (+9,7%).
“Esto ocurriría considerando una Tasa Interna de Retorno (TIR) trimestral fija de 1,2 con el ajuste CER al alzay suponiendo un nivel de IPC pegajoso de 2,7 para los próximos 3 meses (por supuesto sin incluir comisiones y suponiendo este panorama con los precios).
Del lado de la renta variable (acciones), la estratega desliza algunas opciones tecnológicas en Brasil que despiertan interés como Mercado Libre y Nubank.
“En el caso de MELI con el liderazgo que sostiene en el mercado brasileño, se proyecta un crecimiento no solo del e-commerce y fintech que ayudaría a sostener ingresos de más del 35%aunque con presión de márgenes actual pero mejorando (hay que ver el impacto que tendría la nueva política de envíos de Amazon ahora mismo con upside estimado de 10% entre 3 y 6 meses)”, detalla.
En este contexto NU también espera un aumento de mínimo 8% en el corto plazo soportado en su expansión del negocio fintech, con muchísimo potencial.
Los ADR, también aparecen bajo la lupa de la City
“De los ADR argentinos, Vista también continúa capturando la atención en la Cityno solo por la fuerte producción, sino que ha mostrado un EBITDA sólido, con costos bajos y apalancamiento controlado. Con el escenario geopolítico actual se ve beneficiada del alza en la cotización del Brent, y si el conflicto se extiende podría capturar un buen upside superior al 5%”, asegura Ortiz.
Y concluye: “Hay mucha cautela por los movimientos externos, pero continúa el carry vía Bonceres, con sesgo a dollar linked (para vigilar), y diversificación en Brasil (especialmente en MELI y NU), y ETFs de cobertura”.
Renato Campos, CEO de GH Trading, analiza que, en horizontes de corto plazo, el contexto macro pesa más que la “marca” o nombre del activo: “La renta fija ajustada por inflación puede proteger y potenciar capital en escenarios inflacionarios, la renta variable ofrece potencial pero con riesgo y drawdowns en el camino, y la exposición global vía Cedears actúa como ancla de estabilidad”.
Advierte que la clave es entender qué rol cumple cada instrumento dentro de la estrategia. “Realizamos un ejercicio con una inversión de u$s1.000 en cada uno de estos instrumentos para ver el rendimiento.“.
El ejercicio fue realizado en un marco de tres y seis meses, dando como resultado lo siguiente: “MercadoLibre, un bono CER y un Cedear atado al S&P 500. En el corto plazo, la renta variable pura mostró volatilidad: MELI arrojó un resultado negativo tanto a tres como a seis meses, reflejando que incluso compañías líderes pueden atravesar correcciones relevantes en ventanas breves”, expresó.
En cambio, los bonos CER capitalizaron la inflación local y fueron los que mejor desempeño nominal ofrecieron en el período, funcionando como cobertura en un contexto de precios elevados.
En tanto, el Cedear ligado al S&P 500 mostró un comportamiento más estable y moderado, prácticamente plano a tres meses y con una leve ganancia a seis mesesaportando diversificación y menor volatilidad relativa, asegura Campos.
Las cifras a tener en cuenta, luego de la prueba.
En números, una inversión inicial de u$s1.000 en acciones de Mercado Libre habría pasado a valer unos u$s934 (-6,6%) en un horizonte de tres meses y cerca de u$s844 (-15,6%) a 6 meses.
En el caso de un bono CER, el mismo capital habría ascendido a aproximadamente u$s1.105 (+10,5%) a los 3 meses ya unos u$s1.350 (+35%) en 6 mesesimpulsado por el ajuste inflacionario.
En tanto, un Cedear vinculado al S&P 500 se habría mantenido prácticamente estable en el corto plazo, cerca de los u$s1.000 (0%) a 3 mesesy habría mostrado una leve mejora hasta un rango aproximado de entre u$s1.020 (+2%) yu$s1.040(+4%) en un horizonte de 6 meses.
“En horizontes de corto plazo, el contexto macro pesa más que la ‘marca’ del activo. La renta fija ajustada por inflación puede proteger el capital en escenarios inflacionarios, la renta variable ofrece mayor potencial pero también más volatilidad.y la exposición global vía Cedear actúa como ancla de estabilidad dentro de una cartera”, concluye Campos.
El analista financiero Leandro Monnittola resalta que hay algunas oportunidades interesantes en distintos segmentos del mercado. “En renta fija, el bono CER TZX28 se mantiene como una alternativa atractiva para capturar la compresión de spreads en un contexto de acumulación de reservas, con menor exposición a la volatilidad de las tasas cortas”.
En renta variable internacional, el Cedear de Adobe resulta interesante “tras la corrección cercana al 25% en el año, con fundamentos sólidos, márgenes elevados y valoraciones por debajo de sus promedios históricos”.
En la plaza local, la estratega se inclina por Banco Galicia e YPF que son opciones para acumular“ya que por su capitalización podrían ser de las principales beneficiadas si Argentina logra una reclasificación a mercado emergente en el mediano plazo”.
