No voté este domingo. No lo hice porque ningún candidato al Congreso planteó que presentaría una ley para acabar con el inservible Ministerio del Deporte.
Quienes siguen esta columna saben que llevan meses, quizás un par de años —es apenas un cálculo— explicando que ese ministerio no es más que un gran perchero para colgar corbatas políticas y ser moneda de cambio a conveniencia burocrática. Lo fue en el gobierno pasado, cuando se estrenó, y lo es en la administración actual. El asunto no tiene tinte ni político ni ideológico.
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El Ministerio del Deporte, fuera de demagogia, es inútil, ineficaz, inane, vano, incompetente… De eso hay ‘factos’ documentados. Al viejo Coldeportes, sin el letrero en luz de neón de ministerio, le bastaba su versión mejorada de departamento administrativo o, incluso, quedarse en ser simple instituto.
Al fin qué, ¿tienen competencia o no?
La última demostración de su incompetencia ocurrió hace una semana, cuando este diario pidió que, a través de su División de Inspección, Vigilancia y Control, emitiera un concepto sobre si Ramón Jesurún, presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, la más poderosa del deporte colombiano, puede ser reelecto en medio de la discusión legal de si ya tiene los tres períodos que la ley pone como límite, o si su primera presidencia fue solo “un reemplazo” por la renuncia de Luis Bedoya en el escándalo del ‘Fifagate’.
Y, ¡oh, sorpresa!, el Ministerio escurrió el bulto, se hizo el de las gafas. Respondió: “La Dirección de Inspección, Vigilancia y Control del Ministerio del Deporte emite conceptos de carácter general y abstracto” y “no tiene competencia para emitir pronunciamientos que autoricen o que sean vinculantes sobre situaciones que aún no se han concretado”.
Dicho por ellos mismos, no tiene competencia previa. O sea, ahora es… ¡Incompetente!, como dirían con el sabio tino los Les Luthiers.
Documento de Mindeporte conocido por EL TIEMPO. Foto:EL TIEMPO
Como dicen una cosa, dicen otra…
Días antes de mi pasada columna y de la sorprendente respuesta del Mindeportes, un colega, Alejandro Pino, publicado en sus canales web un documento que, según me dijo, le “filtraron desde el Mindeportes hace un par de semanas”, en el que una funcionaria de la famosa dirección firma y afirma en papel membreteado, el 3 de mayo del 2024, en respuesta a una consulta “anónima” (?), que “teniendo en cuenta que la norma (…) es aplicable a todos los organismos deportivos (…) , el presidente actual de la Federación Colombiana de Fútbol estaría inhabilitado para ser reelegido para un cuarto período estatutario”.
Pregunté sobre ese documento en el Ministerio. La respuesta que obtuve fue esta: “Fue un documento de 2024 que no corresponde a la realidad jurídica hoy”. ¡Recontraplop!
Las normas, los decretos ley, las leyes, la “realidad jurídica de hoy” ¡es la misma de hace dos años!
La realidad de hoy es que hay otra ministra, de un ministerio que pasó de agache.
El tema de esta columna no es si Jesurún puede o no puede ser reelegido, que es un debate jurídico y en el que, para lo que sostiene un abogado, aparece otro abogado.
Ramón Jesurun Foto:Federacion Colombiana de Futbol
El tema hoy, como ayer, es que el Ministerio del Deporte desde su creación ha sido y es inútil. No sirve para nada, ni para dar un concepto sobre una ley que no ha cambiado ni ayer, ni el año pasado, ni en el 2004.
No voté porque nadie propuso acabar con este ministerio corbata…
Meluk le cuenta…
Gabriel Meluk
Editor de Deportes
@MelukLeCuenta
