El vicepresidente Edmand Lara aseguró que no están obligados a ser amigos con el presidente Rodrigo Paz, pero sí a coordinar para trabajar por el bien del pueblo boliviano.
Sus declaraciones se producen tras meses de distanciamiento, en los que las diferencias entre ambos se han ido agravando luego de su posesión en noviembre.
“Yo más que reconciliación le pediría una coordinación. Soy el vicepresidente electo democráticamente al igual que él, que respeta la Constitución, que deje sus decretazos, que deje de imponer autoridades que están usurpando las funciones del vicepresidente”, afirmó tras una ceremonia ancestral en El Alto por las víctimas del accidente aéreo.
El vicepresidente insistió en que la coordinación debe ir más allá del presidente y del vicepresidente, involucrando a los cuatro poderes del Estado para brindar un servicio eficiente.
Lara aseguró que, tras la reunión con el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, no hubo acercamientos con Paz y recalcó que no se necesita amistad, sino disposición para coordinar.
CRÍTICAS
Por otro lado, criticó la gestión del ministro de Hidrocarburos y del presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPFB), señalando que no han mostrado capacidad para resolver problemas como los daños en vehículos por combustible de mala calidad.
“Si los ministros no le han respondido en 100 días, ¿qué está esperando? Cambie, hay buenos profesionales que están esperando una oportunidad para servir a esta patria”, afirmó.
Finalmente, Lara subrayó que no callará ante los errores del gobierno. “El buen amigo le dice la verdad; es preferible herir con la verdad a destruir con la mentira. Al presidente siempre le voy a decir la verdad”, concluyó.
