el petróleo escaló a su nivel más alto en más de tres años y medio tras la intensificación del conflicto en Medio Oriente. El salto sacudió los mercados globales y encendió alertas sobre el impacto en economías emergentes como la argentina.
JP Morgan Chase difundió este lunes un análisis sobre las consecuencias de este escenario para América Latina. La conclusión sorprende: Argentina aparece como uno de los países beneficiados en la región, pero con una trampa escondida.
El shock de precios mejora los términos de intercambio de exportadores de energía como Argentina, Brasil, Colombia y Ecuador, según destacó el banco. En el caso local, las exportaciones de crudo desde Vaca Muerta no enfrentan riesgos físicos por la situación en el estrecho de Ormuz.
Más aún: el petróleo del Atlántico podría ganar una prima en el mercado internacional. ¿La razón? Compradores asiáticos buscarían alternativas al suministro del Golfo Pérsico.
El contexto encuentra a la Argentina en una posición radicalmente distinta a la de años anteriores. En apenas dos años, el país pasó de importador neto de energía a registrador superávits comerciales sostenidos.
El crecimiento de la producción en Vaca Muerta explica gran parte de ese giro. Las exportaciones de petróleo se multiplicaron y cambiaron la ecuación energética del país.
El riesgo que esconde la suba del petróleo para YPF, según JP Morgan
Pero el informe de J. Morgan advierte sobre un desafío relevante para la política económica si los precios internacionales se mantienen elevados durante varios meses. El problema no aparecería en las exportaciones, sino en el mercado doméstico de combustibles.
La brecha entre los precios internacionales del petróleo y los valores locales podría ampliarse a niveles insostenibles. En ese escenario, YPF enfrentaría una presión creciente sobre sus márgenes si intentara mantener los precios estables en los surtidores.
La petrolera concentra la mayor parte del mercado de naftas y gasoil, por lo que suele actuar como referencia para el resto de las empresas del sector. Cuando los precios internacionales suben más rápido que los locales, la diferencia termina recortando sus márgenes de ganancia.
J. Morgan trazó un escenario concreto: si el Brent se mantiene en torno a u$s95-100 por barril durante varios mesesla brecha entre los costos internacionales de los productos refinados y los precios domésticos podría ampliarse hasta un punto crítico.
En ese caso, YPF ya no podría absorber la compresión de márgenes sin un deterioro significativo de su equilibrioseñaló el banco. Ese escenario colocaría al Gobierno frente a un dilema incómodo.
Javier Milei entre dos opciones igualmente complicadas
Las alternativas serían dos, y ninguna es cómoda. Permitir un ajuste relevante en los precios de los combustibles tendría impacto directo en la inflación, justo cuando el programa económico busca consolidar la desaceleración de los índices.
La otra opción sería absorber el costo cuasifiscal de mantener los precios artificialmente bajos. Pero eso chocaría con el compromiso oficial de mantener el equilibrio fiscaluno de los pilares del plan de Milei.
“Ninguna de las dos opciones es cómoda dentro de la narrativa de desinflación”señaló JP Morgan en su informe. El banco advirtió que ambas alternativas presentan riesgos políticos y económicos de magnitud.
En medio de la volatilidad del mercado petrolero, el presidente y director general de YPF, Horacio Marín, buscó llevar calma. “Entiendo la incertidumbre que genera la volatilidad del precio internacional del petróleo”, señaló en un mensaje publicado en redes sociales.
Marín reafirmó la posición de la empresa: YPF no va a generar cimbronazos en los precios de los combustibles. “Somos prudentes y estamos honrando nuestro compromiso honesto con los consumidores”, agregó el ejecutivo.
Qué estrategia aplica YPF para evitar shocks de precios
el Horacio Marín, director general de YPF Explicó que la empresa aplica una estrategia de “micropricing” para seguir la evolución de los precios internacionales. El sistema permite ajustar gradualmente los valores locales sin generar saltos bruscos.
“Trabajamos con una estrategia de micropricing para analizar los precios día a día y semana a semana”, detalló Marín. Mediante el sistema de media móvilla compañía busca atenuar picos de aumento y bajas, dando mayor previsibilidad a los consumidores.
JP Morgan aclaró que el impacto macroeconómico dependerá en gran medida de la duración del shock. Si la disrupción en el mercado petrolero global resulta transitoria, el traslado a la inflación local podría ser limitado.
Pero si el conflicto en Medio Oriente se prolonga y los precios del crudo permanecen elevados durante varios meses, la situación cambia radicalmente. La evolución del petróleo podría convertirse en una nueva clave variable para los inversores.
El desafío es doble: puede reforzar el ingreso de dólares a la economía argentina por mayores exportaciones, pero también tensionar uno de los pilares del programa económico. El equilibrio entre ambos efectos marcará el impacto neto sobre el plan de Milei.
