Un Cosy Mk IV sufrió un aterrizaje de emergencia el 18 de marzo de 2025 en el Gloucestershire Airport (Reino Unido), dejando al piloto en estado leve con algunas heridas.
Durante la aproximación final, el piloto aplicó potencia para estabilizar el descenso, pero el motor no respondio. En cuestión de segundos la aeronave perdió completamente la potencia y terminó aterrizando antes de la pista, golpeando y dejando destruida la antena del sistema. Sistema de aterrizaje por instrumentos (ILS), una ayuda a la navegación que permite a los aviones alinearse con la pista y descender con precisión, incluso con niebla, lluvia intensa o visibilidad muy reducida.
Hasta ese momento, los hechos apuntaban a un accidente más en aviación ligera. Sin embargo, unos meses después, el suceso ha sido examinado por el Subdivisión de Investigación de Accidentes Aéreos (AAIB), el organismo oficial del Reino Unido encargado de investigar accidentes e incidentes de aviación. AAIB acaba de publicar su informe oficial: la causa del fallo de motor no fue una avería mecánica convencional, sino el colapso de una pieza impresa en 3D instalado en el sistema de admisión.
El Cosy Mk IV es un modelo de avión de construcción amateur muy conocido entre pilotos privados y el componente implicado era un codo de admisión encargado de canalizar el aire hacia el motor.
Según el diseño oficial del Cosy Mk IV, esta parte debe fabricarse con láminas de fibra de vidrio reforzadas con resina epoxi y debe incorporar un tubo de aluminio en la entrada para resistir las altas temperaturas y vibraciones del compartimento motor. Pero la pieza encontrada tras el accidente estaba impresa en 3D en plástico y no incluía el refuerzo metálico previsto. El propietario la había adquirido en un aeródromo de Estados Unidos, convencido de que estaba fabricado en CF-ABS, un material supuestamente capaz de soportar más de 100 °C.
El AAIB realizó pruebas térmicas sobre el material de la pieza accidentalada. Las mediciones revelaron que la temperatura de transición vítrea, el punto a partir del cual el plástico empieza a ablandarse, era de aproximadamente 53ºC. Este valor es muy inferior a las temperaturas habituales en el interior del compartimento motor durante el vuelo.. Según el informe oficial, el componente se ablandó en pleno vuelo, perdió rigidez, se deformó y terminó colapsando sobre sí mismo, bloqueando la entrada de aire hacia el motor. Sin aire suficiente, la mezcla no pudo mantenerse y el motor perdió potencia por completo.
Este Cosy Mk IV operaba bajo el régimen de la Asociación de aviones ligeros (LAA), que exige que cualquier modificación significativa del sistema de combustible o admisión sea declarada y evaluada por ingenieros designados. La investigación reveló que este codo de admisión impreso en 3D nunca fue incluido en la documentación de modificaciones presentadas, por lo que, al no estar declarado, no fue evaluado ni sometido a las comprobaciones térmicas o estructurales que habrían detectado que no era apto para instalarse en un avión.
La AAIB subraya que, de haber sido correctamente documentado, la pieza no habría sido aprobada.
