77 días han pasado ya desde el último triunfo del RCD Espanyol, en San Mamés (1-2). Entonces, los pericos acababan de encadenar cinco triunfos consecutivos y se marcharon al parón navideño quintos, cinco puntos por encima del Real Betis y solo dos de un Villarreal de Champions.
Ahora, los ‘groguets’ aventajan en 17 unidades a un Espanyol que se ha olvidado de ganar en 2026. Ni la visita del colista Real Oviedo al RCDE Stadium sirvió como bálsamo para un equipo, pese a igualar rápidamente el gol inicial de Alberto Reina, volvió a morir en la orilla (1-1), alargando hasta los 10 su racha de partidos sin conocer la victoria (4/30 puntos posibles).
Terrats y Ngonge, titulares
Para paliar la baja sensibilidad de Expósito, sancionado por acumulación de amarillas, Manolo optó por dar entrada a Terrats, siendo más sorpresiva la presencia de Ngonge en el extremo en lugar de Pere Milla. El belga, único fichaje invernal del Espanyol, no jugó ni un solo minuto en Elche. Por parte ovetense, cuatro novedades respecto al 0-3 en Vallecas del pasado miércoles. La obligada de Nacho Vidal en el lateral derecho, ausente el tocado Lucas, además de Fonseca, Thiago e Ilic, estos tres últimos por decisión técnica.
Pese al horario, de nuevo un día lectivo a las 21:00h, la siempre devota hinchada espanyolista volvió a responder, abarrotando las gradas e incluso recibiendo al autocar de un equipo que, una vez iniciado el partido, no tardó en llevar peligro a la portería de Escandell. Sibo cazó a Dolan en la frontal del área y Pol, lanzador en ausencia de Expósito, no encontró los tres palos.
Sí que lo hizo, para sorpresa de los 24.807 presentes, Alberto Reina antes de cumplirse el 10′. Thiago le hizo el lío a Omar y el gaditano, en boca de gol, fusiló a Dmitrovic tras un mal rechace de Romero. Jarro de agua fría aunque inmediata reacción del Espanyol, que encontró una auténtica autopista por la banda izquierda.
Romero rozó el empate hasta en dos ocasiones, despejando Escandell la primera y lamiendo el poste la segunda, mientras que Dolan, ya en el 25′, se topó nuevamente con el inspirado portero visitante. Pero tanto fue el cántaro a la fuente que, al final, llegó el 1-1. Fue en el 35′, después de una internada de Ngonge por la derecha y un error clamoroso de Carmo que Kike García, siempre con la caña a punto, no desperdició.
Octavo gol del curso del denominado obrero del gol y tablas al descanso, con el Espanyol saliendo en tromba en la reanudación. Romero y Dolan seguían haciendo de las suyas y Ngonge, pasado el 50′, puso una prueba a Escandell, cuyo destino tampoco pudo embocar a Dolan.
No le gustaba lo que le veía a Almada, quien dio entrada, de una tacada, a los habituales titulares Colombatto, Hassan e Ilyas Chaira, especialmente entonado en sus primeras intervenciones. Respondió Manolo, echando mano de Pere Milla, primero, y de Roberto, vitoreado a su ingreso en el terreno de juego. Aunque para ovación la que se llevó una leyenda de nuestro fútbol como Cazorla al sustituir en el, 72′, al goleador Reina.
Gol anulado a Pere Milla
En medio, un gol anulado a Pere Milla por un claro fuera de juego que, junto a la entrada de Cazorla, espoleó al Oviedo, cerca del 1-2 hasta en tres ocasiones: dos tiros desviados de Fede Viñas y Javi López y otro de Chaira que se sacó de encima como pudo Dmitrovic.
Nervios y sonido de viento antes del último arreón local, con Roberto como claro protagonista. El de Puente Genil tuvo los tres puntos en su cabeza, pero se topó con un soberbio Escandell y no pudo evitar que la palabra crisis empiece a sobrevolar, ahora sí, en el entorno de un Espanyol que sigue sin certificar la permanencia.
