Vive en la agonía este Espannyol que había sido modélico en la primera vuelta de la Liga, con sus 34 puntos y su coqueteo con la Champions, y que ahora es un manojo de nervios, lo es incluso cuando se mide al colista.
Ni un partido ha ganado en este 2026, ni uno desde el 22 de diciembre, cuando tumbó al Athletic en la catedral (1-2) y todos eran parabienes y castillos en el aire. Ahora, el Espanyol inquieta y adormece a su parroquia, asombrada espectadora de su impotencia.
“Lo importante es alcanzar los 42 puntos lo antes posible. Después, ya veremos”, decía a finales del 2025 Manolo González, su técnico, y todos entornaban los ojos, como si aquello fuera una boutade.
Tres meses más tarde, los 24.800 aficionados pericos, fieles incluso en un lunes nocturno (homenajean a Antoni Camps, que fue delantero espanyolista entre 1957 y 1961 y marcó el primer gol europeo del club y ha fallecido en estos días; ovacionan a Dani Jarque en el minuto 21, liturgia que es una marca de aguas) las pasan canutas mientras se preguntan qué ha pasado, el porqué su equipo antaño modélico es ahora blandito en defensa e incauto en la línea ofensiva.
Tan blandito e incauto que no puede con un rival minúsculo, este Oviedo que anda perdidísimo ya duras penas encadena cuatro pases, pero siembra la desconfianza en el Espanyol desde el minuto 8: en su única aproximación con cara y ojos al marco de Dmitrovic, la única pero muy exitosa, Thiago encuentra petróleo en el carril de El Hilali y Alberto Reina, pillo y atento, caza el balón en el área, y adentro lo coloca.
A partir de ahí, a temblar.
Los pericos han tenido 82 minutos para corregir el susto inicial del Oviedo; ni eso le ha sido suficiente
Le toca remar al Espanyol, se supone que tiene tiempo y piernas, que le acompaña el pedigri, y lo que viene es un ataque y gol bien orquestado por Urko –un faro en el centro del campo– y azuzado por Dolan, hiperactivo en el carril derecho, pero mal definido de cara a puerta, salvo en el gol de Kike García (36), gol de nueve puro, con la caña en el punto de penalti.
Esta vez, al Espanyol le falla el acierto, que no la voluntad. Tras el descanso, se hunde definitivamente el Oviedo, que renuncia a todo salvo al empate y cerrojazo. El colista se aferra a una máxima: si captura una contra, fantástico; si no, le basta con atrapar el punto.
(Y en ello, le acompaña el colegiado, en absoluto generoso con el conjunto blanquiazul).
Como el sastre en la sastrería, Manolo González despliega todo su fondo de armario sobre el terreno de juego. En pleno acoso al marco de Aarón (el meta del Oviedo es un artista en el manejo de la pérdida de tiempo, los pericos le abuchean, les saca de quicio), el técnico espanyolista incorpora a Pere Milla y Roberto.
Entrada la noche del lunes, la parroquia se frota las manos, previsualiza el segundo gol, qué bien le va a sentar, pero nada de eso cobra forma. Más bien al contrario, dos acciones de Viñas le sacan de nuevos los colores a El Hilali, un regalo en el carril (tampoco le acompaña Dolan, totalmente vuelto hacia adelante y definitivamente asfixiado y sustituido), y encabritan a la afición, y en la grada se oye aquello de “virgencita, que me queda como estoy”.
Mientras Dmitrovic abronca a El Hilali, el Oviedo nos regala un viaje en el tiempo: Santi Cazorla, con su cabello plateado, entra en escena en los últimos veinte minutos. Verle trasteando sobre el césped, a sus 41 años, es un regalo para los sentidos pero el Espanyol no está para más homenajes.
Ahora tiene cuatro delanteros sobre el terreno, Urko despliega sus tropas y el asedio está tan decidido como estéril. Rematan Roberto, Pere Milla (le anulan un gol), también Kike García, pero el público empieza a desfilar a tres minutos del final, es muy tarde y es lunes y el tráfico de salida se complica extraordinariamente.
Espanyol, 1 – Oviedo, 1
Ficha técnica
Espanyol: Dmitrovic, El Hilali, Cabrera, Riedel, Carlos Romero, Urko, Pol Lozano (Calero 79), Ngonge (Pere Milla 63), Dolan (Jofre Carreras 79), Ramon Terrats (Roberto 68) y Kike García.
Entrenador: Manolo González
Oviedo: Aarón, Javi López, Calvo, Carmo, Nacho Vidal, Thiago (Ilyas 56), Sibo, Fonseca (Colombatto 56), Ilic (Hassan 56), Reina (Cazorla 72) y Viñas.
Entrenador: Guillermo Almada
Campo: Estadio RCDE, 24.807 espectadores
Árbitro: Alberola Rojas (Col. castellano manchego). Amonestó a Ngonge, Colombatto, Pol Lozano, Roberto y Javi López.
Goles:0-1 Reina (8), 1-1 Kike García (36)
