Desdiciéndose de cálculos recientes, en los que vaticinaba varios meses de conflicto, el presidente Donald Trump afirmó este lunes que la guerra contra Irán está “prácticamente terminada”, en declaraciones que sacudieron a los mercados globales y provocaron una corrección inmediata en los precios del petróleo que amagaron con sobrepasar la barrera de los 120 dólares el barril.
Estos precios amenazan con poner patas arriba el tablero energético global, lo que supondría una repercusión muy negativa para Estados Unidos.
El anuncio llega en un contexto de espiral inflacionaria derivada del encarecimiento de la energía y de los recientes ataques con misiles lanzados por Irán a la infraestructura petrolera y gasífera de países del Golfo y del propio Israel.
En una entrevista con la cadena CBS, Trump sostuvo que la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel ha superado las expectativas iniciales y que el régimen iraní “ya no tiene armamento significativo”, lo cual es desmentido por las oleadas de ataques misilísticos de Teherán contra Israel y las numerosas bases estadounidenses en la región del Golfo Pérsico.
Según TIEMPO, las declaraciones del lunes reflejaron mensajes contradictorios: mientras Trump sugería el fin próximo del conflicto, simultáneamente prometía que Estados Unidos no cederá hasta la derrota total del enemigo. La tensión interna fue aún más visible cuando se la comparó con las palabras de su propio secretario de Defensa: Pete Hegseth había declarado el domingo en 60 minutos que la guerra “apenas está comenzando”.
Cuando un periodista le preguntó por esa contradicción, Trump respondió que ambas afirmaciones podían ser ciertas al mismo tiempo.
Más de 5 mil objetivos y la amenaza de lo que queda
Uno de los datos más significativos de esta jornada fue la escalada de las operaciones revelada por el propio Trump: las fuerzas estadounidenses han atacado más de 5 mil objetivos desde el inicio de la guerra, “algunos de ellos muy importantes”.
Pero Trump añadió una advertencia implícita sobre lo que viene: el ejército está reservando “los objetivos más importantes para más adelante, en caso de que sea necesario”. “Si los golpeamos, les llevará muchos años reconstruirse, en lo relativo a la producción eléctrica y muchas otras cosas”.
El Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) estima que la Operación Furia Épica cuesta cerca de 900 millones de dólares diarios, impulsada por el alto consumo de municiones, y advierte que el Pentágono deberá solicitar fondos adicionales al Congreso en el corto plazo dado que la mayor parte del gasto no estaba presupuestado.
Reacción de los mercados
Estas declaraciones sobre el término de la guerra probablemente buscan transmitir confianza y se producen en medio de una volatilidad extrema en los mercados energéticos y financieros.
“Trump es consciente del riesgo que corre si los precios energéticos se disparan y la inflación continúa mermando el poder adquisitivo de los hogares. Con el efecto de los aranceles aún incierto y las elecciones de mitad de mandato en el horizonte, un nuevo choque podría erosionar aún más su popularidad”, estimó el portal español cinco dias, dedicado a los negocios y los mercados.
Wall Street, que había abierto con pérdidas de hasta el 1,5 %, se recuperó tras las palabras de Trump y cerró con una subida del 0,7 %. El crudo West Texas Intermediate, que había rozado los 120 dólares por barril en la madrugada, cayó por debajo de los 90 dólares. El Brent, referencia en Europa, retrocedió hasta los 88,5 dólares tras haber alcanzado un máximo intradía de 119,50 dólares.
Los analistas señalan que las oscilaciones del petróleo en un solo día se cuentan entre las mayores de la historia reciente. “Cada titular sobre la guerra en Irán se convierte en el principal motor de los mercados”, advirtió Goldman Sachs en un informe.
El impacto económico del conflicto es el frente que más acosa a Trump políticamente. Estos precios del petróleo no se habían visto desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Trump dijo que está “considerando” tomar el control del Estrecho de Ormuz, el paso por donde transita alrededor del 20% del petróleo mundial.
lLa Guardia Revolucionaria iraní ya afirmó que el estrecho está bajo control de Teherán y advirtió que los buques que no respetan sus protocolos podrán ser atacados. Un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní advirtió a CNBC que los petroleros que transiten por Ormuz “deben tener mucho cuidado”.
Misiles iraníes y tensiones regionales.
Mientras Trump dice que la guerra está casi terminada, el comandante de la Fuerza Aeroespacial del CGRI -Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica-, Seyyed Majid Mousavi, aseguró que Irán lanzará misiles con mayor frecuencia, mayor alcance y cargas de al menos una tonelada.
“A partir de ahora, no se dispararán misiles con ojivas de menos de una tonelada. La longitud de onda de los disparos y la superficie de la onda serán mayores, y su alcance será mayor”, advirtió el alto mando en momentos en que el CGRI de Irán está eliminando exitosamente las capas defensivas de Estados Unidos en la zona, según indicó el portal persa Hispantv.
La tensión se trasladó también a Turquía, donde un misil interceptado por sistemas de defensa de la OTAN fue atribuido a Irán.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, acusó a Teherán de “acciones provocadoras”, mientras que el mandatario iraní, Masud Pezeshkian, negó la autoridad y propuso una comisión conjunta para investigar el incidente.
Sanciones y petróleo ruso
La Casa Blanca evalúa aliviar las sanciones petroleras a Rusia para mitigar el impacto de la crisis energética. Tres fuentes cercanas a la planificación de la medida señalaron a la agencia Reuters que se estudia permitir a países como India comprar petróleo ruso sin temor a sanciones estadounidenses.
La decisión, de concretarse, podría aumentar la oferta mundial de crudo y contener los precios, pero también complicaría los esfuerzos de Washington por privar a Moscú de ingresos en su guerra contra Ucrania.
“El presidente Trump y su equipo de energía tenían un plan sólido para mantener estables los mercados mucho antes del inicio de la Operación Furia Épica”, declaró el portavoz de la Casa Blanca, Taylor Rogers.
El nuevo líder supremo y la señal de guerra larga
La Asamblea de Expertos confirma a Mojtaba Jamenei —hijo del ayatolá Alí Jamenei, muerto en los primeros ataques— como tercer líder supremo de la República Islámica. Trump calificó la decisión de “grave error” y reiteró tener candidatos propios en mente para dirigir Irán, sin precisar nombres.
Por su parte, el portavoz militar israelí Effie Defrin, ante la pregunta directa de si Mojtaba Jamenei es un objetivo militar, respondió: “No detallaré aviones operativos, pero diré esto: cualquiera que amenace a Israel será dañado”.
Por su parte, un alto asesor iraní de política exterior declaró a cnn que Teherán está preparado para una guerra larga y que continuará atacando a los países del Golfo para presionarlos a que convenzan a Trump de retirarse. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baghaei, dijo que “mientras continúan la agresión militar, hay poco espacio para hablar de cualquier cosa que no sea una respuesta decisiva”.
La peor cara del conflicto
Las cifras de bajas disponibles al décimo día del conflicto ofrecen una imagen parcial pero elocuente del costo humano de la guerra. En Irán, medios estatales cifran en al menos 1230 las personas muertasentre ellas 175 alumnas y personal de una escuela primaria en Minab, en el sur del país, golpeada el primer día de la guerra.
La organizacion de derechos humanos HRANA, con sede en Estados Unidos, ha documentado de forma independiente 912 muertes civiles verificadas211 heridos civiles y ataques contra al menos siete centros médicos. Las bajas militares iraníes —miembros de la Guardia Revolucionaria— no están incluidas en estos totales; Israel las estima en varias millas.
Del lado estadounidense, el Pentágono ha confirmado siete militares muertos. El más reciente es el sargento Benjamin N. Pennington, de 26 años, de Kentucky, identificado este lunes; Falleció de heridas sufridas el 1 de marzo durante un ataque a una base en Arabia Saudita. Otros 18 militares resultaron gravemente heridos y tres aeronaves fueron derribadas por error de las defensas aéreas de Kuwait.
En Israel, al menos una vez civiles han muertonueve de ellos cuando un misil iraní impactó un refugio antibombas en Beit Shemesh el 1 de marzo. Dos soldados israelíes han caído en operaciones en el sur del Líbano, donde los ataques han causado además 77 muertos y 527 heridos del lado libanés, con más de 91 mil desplazados.
En el resto de la región, los ataques cruzados han dejado muertos en Irak, Emiratos Árabes Unidos, Siria, Kuwait, Baréin y Omán.
La ONU advirtió el 6 de marzo que la guerra ya constituye una “emergencia humanitaria mayor”con cerca de 25 millones de personas afectadas en toda la región.
