El papel de Qualcomm como líder mundial en semiconductores y tecnología inalámbrica para teléfonos móviles toma una variante que puede resultar de lo más interesante en el panorama tecnológico actual. La compañía estadounidense ha sellado un acuerdo de colaboración con la empresa emergente de robótica Neura Robotics para el desarrollo de robots avanzados y sistemas de IA física.
Merced a esta unión, de la que se ha hecho eco TechCrunch, Neura Robotics Utilizará los procesadores de robótica Dragonwing IQ10 de Qualcomm. como “cerebro” de sus robots. Un paso con el que busca acelerar el desarrollo de sus humanoides, pensados tanto para entornos domésticos como industriales. Se trata de una decisión que busca acelerar la evolución de esta tecnología y con ello su construcción en masa, reducción de costes y por tanto su adopción a gran escala.
Chip de Qualcomm y el entorno de Neuraverse como campo de pruebas
Qualcomm presentó el modelo de chip Dragonwing IQ10 en el pasado CES celebrado en enero en Las Vegas. Se trata de un procesador orientado de manera específica al sector de la robótica, pues están diseñados para robots autónomos y humanoides. El conjunto quedaría conformado por la plataforma de Neura Robotics para entrenamiento y simulación, conocida como Neuraversoun entorno digital donde se entrenan y mejoran robots usando datos y simulaciones, mientras muchas empresas y desarrolladores colaboran entre sí.
Neuraverse vio la luz por primera vez en junio del pasado año y en este momento aspira a convertirse en el tablero sobre el que Neura Robotics sea capaz de poner a prueba y equilibrar los nuevos modelos de humanoides que salgan de sus instalaciones con el chip de Qualcomm como pilar de sus futuros ejemplares, en los que la IA física tomará protagonismo.
A través de esa inteligencia artificial física la aspiración no es otra que lograr unos robots en los que las capacidades humanas cada vez sean más reconocibles. Estafa potencial para reconocer lo que ven, para tomar decisiones sobre su entornopara escuchar y para ser más conscientes, esta alianza entre Neura Robotics y Qualcomm acerca ese escenario, tal como reconoció en el comunicado sobre el acuerdo David Reger, director ejecutivo de Neura Robotics: “Esta colaboración marca un paso importante para hacer realidad la IA física: abierta, escalable y confiable”.
El fin de esta alianza no otro que establezca una unión que permita acelerar el desarrollo de robots humanoides de la mano de uno de los fabricantes de referencia y solvencia demostrada en otras industrias, y así lo destacó David Reger: “Buscamos impulsar un futuro donde los robots cognitivos operen de forma segura junto a los humanos en todos los sectores y en la vida cotidiana con el liderazgo de Qualcomm Technologies en IA de frontera y conectividad”.
De este modo, se sella un acuerdo en el que el componente estratégico resulta indudable. Por un lado Neura Robotics cuenta con dos elementos clave como son las instalaciones para la fabricación de robots y la plataforma de desarrollo Neuraverse, en la que “examinar” en profundidad los ejemplares construidos para operar bajo los chips de Qualcomm. Por su lado, el fabricante de semiconductores da un paso adelante para crear una plataforma estándar de hardware para robots, similar a lo que hizo con Android en móviles.
