En España hay alrededor de 800.000 familias numerosas con título oficial en vigor. La gran mayoría, hablamos del 61%, está compuesta por parejas con tres hijos, y comunidades como Andalucía, Cataluña y Madrid concentran la mayor parte de estos hogares.
En este contexto, con … España con una de las tasas de natalidad más bajas de Europa – en 2025 se registraron 321.164 nacimientos, apenas un 1% más que el año anterior – hay historias que se hacen virales, generando un amplio debate.
«Simplemente confiamos en Dios y así llegaron los quince»
Paloma Carmona González rompe las estadísticas y reivindica un estilo de vida poco común. «Nunca planifiqué cuántos hijos tendrían, simplemente confiamos en Dios y así llegaron los quince», cuenta con una sonrisa. Esta madrileña de Rivas Vaciamadrid es madre de 15 hijos, y fue distinguida el año pasado por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, «por su esfuerzo y dedicación total a su gran familia».
Con este galardón, el Gobierno regional quiso poner en valor un modelo de familia que contrasta con la realidad demográfica española.
«Mi familia nace hace 40 años cuando mi marido, Luis Ángel Soler Areta, y yo decidimos casarnos por la Iglesia y confiando en que Dios siempre estuviese en medio de nuestro matrimonio», explica Paloma en una entrevista. «Él ha sido fiel, ha estado grande y estamos alegres», añade, aunque reconoce que no todo ha sido fácil. Estudió Administrativo, pero decidió no trabajar para volcarse completamente en la crianza. «Ha sido fantástico no perderme ni un momento de sus vidas. Renunció a mucho, pero recibió más», asegura.
La familia suma 53 miembros y presume de una relación muy estrecha
Paloma considera la maternidad su auténtica vocación: «Ser madre es una carrera sin meta en la que he tenido que saltar muchos obstáculos, siempre con la ayuda de Luis y de Dios, que llega donde yo no puedo». Hoy, entre hijos, nietos, yernos y nueras, la familia suma 53 miembros y presume de una relación muy estrecha: «Nos queremos, nos perdonamos y nos ayudamos; somos una piña».
Ella y su marido, integrantes del Camino Neocatecumenal, han educado a sus hijos «en el amor, el perdón y la confianza en Dios», con la Virgen María como referente espiritual. Paloma recuerda que, tras la ceremonia, muchos se sorprendieron de la armonía familiar: «La gente se pregunta cómo nos organizamos, pero cuando vienen a casa lo que más les impacta es la relación que tenemos entre todos».
«Nunca imaginé que me premiarían por ser madre. En esta sociedad no se valora la familia ni la vida, y mucho menos la maternidad. Pero yo solo puedo decir que he sido, y sigo siendo, muy feliz», concluye.
