Un incombustible Raphael ha vuelto a conquistar Madrid, una ciudad que siempre se rinde ante ‘El Divo de Linares’, que ya visitó la capital el pasado mes de junio y que regresaba de nuevo este domingo, en esta ocasión al Movistar Arena, en el marco de su gira. rafaelísimoun espectáculo que celebra sus más de seis décadas de carrera.
Ha sido un año 2025 convulso para Raphael que, a finales de 2024, sufrió un accidente cerebrovascular tras el que le fue diagnosticado un linfoma cerebral que le obligó a retirarse de los escenarios durante seis meses. Pero, tras esa pausa, el cantante regresó con más fuerza que nunca y el 15 de junio anunció esta nueva gira, que comenzó en el Teatro Romano de Mérida.
Este 7 de diciembre, a sus 82 años, Raphael ha pisado el escenario acompañado de sus 10 músicos, a las 20.30 horas, puntual y ataviado con su traje negro como es habitual, poniendo al público en pie, fans de todas las generaciones ya que, contrariamente a lo que se podría imaginar, grupos de jóvenes ocupan las grados, así como algunas familias con hijos pequeños.
Muchos de los asistentes a esta tradicional cita navideña han visto a Raphael en varias ocasiones y este domingo han disfrutado al comienzo del concierto con la balada. la nochea la que ha seguido Yo sigo enviando aquel —con un guiño al público, al exclamar: “¡El Raphael de siempre!”— y Cierro mis ojos. No podía faltar tampoco temas como Digan lo que digan oh mi gran noche, todas ellas recibidas en medio de aplausos y una alegría sin límites que se ha convertido al pabellón en una gran fiesta.
No obstante, el público también interpretaba entre líneas las letras de las canciones, como cuando el protagonista de la noche entonaba. Si no estuvieras tú oh ¿Qué sabe nadie? rendidos a una leyenda viva del panorama musical. Con una voz por la que parece no pasar los años, Raphael también ha cantado temas de su último álbum, Ayer aúnun homenaje a la canción francesa ya figuras como Edith Piaf o Charles Aznavour, con canciones como La vida en rosa que ha tratado el escenario del mismo color o el tango malena.
Otras grandes baladas como Desde aquel día, Amor mío, Nada soy sin Laura, Que nadie sepa mi sufrir, En carne viva oh Ámame han hecho vibrar a los asistentes, antes de dar paso a Gracias a la vida —aplaudida con inmensa emoción— o Estar enamoradocoreada y bailada al unísono.
Se sucedieron las canciones una tras otra y así es como ha llegado el turno del popular tamborilerootro gran clásico de estas fechas navideñas, antes de encarar el concierto su recta final, mientras en las pantallas del escenario se sucedían imágenes y carteles de las primeras actuaciones de Raphael, allá por los años 60, prólogo del Yo soy aquelcuando ha exclamado: “¡Un año más, señores!”, en medio de más aplausos.
