No cabía un alfiler esta tarde en el cóctel que realiza Ternium en Expoagro. Después de todo, la maquinaria, las cuatro por cuatro y hasta los galpones tienen mucho de los producidos por la controlada de Techint en aceros planos. Y allí estaban sus clientes, desde los dueños de las principales firmas de maquinaria agrícola, automotrices y hasta los bancos que los financieros.
Esta vez, la conversación no giró sobre las estrellas tecnológicas de la muestra, sino alrededor de la sorpresa por los dichos de Javier Milei en la Argentina Week ante inversores internacionales.
“Todos saben que en las últimas semanas tuve enfrentamientos abiertos con Paolo Rocca, con Javier Madanes Quintanilla y con el sector textil”, dijo Milei. Y agregó: “Algún trasnochado quiso mostrar como que nosotros somos anti-empresa. Verdaderamente algo que nunca se me había ocurrido, que fuera el ataque a un liberal”, afirmó. “Pero tenemos enfrente gente mala y además creativa para el mal”, sostuvo el Presidente en Nueva York ante inversores.
Un banquero, que suplicó el off the record como todos los otros que deslizaban sus comentarios, mostró su sorpresa por esas acusaciones lanzadas en el auditorio del JP Morgan, el banco en el cual Rocca se especializado varios años como director de la junta asesora.
A un fabricante de maquinaria agrícola le llamó la atención la falta de diálogo entre el principal grupo industrial de la Argentina y el Presidente. Se sumó el director de una automotriz. Señaló que Rocca, por el tamaño de Techint internacionalmente, es reconocido en el mundo global de los negocios, Y que este tipo de acusación, “puede llevar a pensar, hoy es Rocca, mañana soy yo”.
Hubo quienes atribuyeron la embestida presidencial a su estilo de buscar oponentes. Varios coincidieron que ese tipo de acusación y descalificaciones cuando se buscan inversiones tanto afuera como adentro pidiendo a los argentinos que suelten la plata del colchón, tienen un efecto contrario al deseado.
La guerra en Medio Oriente que genera más incertidumbre y una actividad que esperaba a marzo para arrancar y aún no se despierta, salvo en los sectores como energía y el campo, agregaban más dudas sobre los motivos de Milei para volver a apuntar con furia a esos industriales.
