Los tres árbitros que fueron agredidos tras la final de la Liga Nacional de Fútbol Aficionado (Lifana) en Río Grande de Paquera, en Puntarenas, denunciaron penalmente a los responsables del ataque, luego de que varios aficionados invadieron la cancha y los golpearon minutos después de finalizado el partido.
El árbitro central Isaac Mendoza y sus asistentes Luis Angulo y Stiguer Abarca conversaron con Telenoticias y relataron los momentos de violencia que vivieron tras el pitazo final, cuando un grupo de personas ingresó al terreno de juego y comenzó a agredirlos.
El asistente número dos fue quien resultó más afectado. Según su testimonio, un aficionado lo golpeó con un objeto contundente.
“Con un palo o un garrote me golpeó en las piernas. Tengo golpes y moretes. No sé por qué ese señor ingresó a la cancha y me agredió”, relató el juez de línea.
Las agresiones quedaron registradas en video. En las imágenes se observa cómo varios aficionados invaden la cancha del estadio de Río Grande de Paquera y se abalanzan contra el cuerpo arbitral.
De acuerdo con el relato de los árbitros, uno de los agresores golpeó por la espalda a uno de sus compañeros con un garrote, lo lanzó al suelo y continuó pateándolo hasta que algunos jugadores intervinieron para detener el ataque.
Además, un integrante del cuerpo técnico —que ya había sido expulsado durante el encuentro— también ingresó al campo y habría golpeado al árbitro central.
“Le pegó un derechazo en el lado izquierdo de la cara a Isaac Mendoza”, indicaron.
Uno de los aspectos que más se enfrentaron a los árbitros es que, según afirmaron, las agresiones provinieron de aficionados del equipo que ganaron el partido.
“Somos humanos y podemos cometer errores, pero no entendemos por qué reaccionaron así si su equipo ganó”, señaló.
Denuncias penales y condena del torneo
La Asociación de Árbitros de Puntarenas confirmó que los responsables ya fueron denunciados ante las autoridades judiciales.
Donald Brenes, vicepresidente de la comisión de la región 20 de la Lifanaorganización encargada del torneo, condenó lo ocurrido.
“Nosotros rechazamos los actos repudiables y bochornosos que se dieron por parte de los agresores al cuerpo arbitral”, manifestó.
Riesgos y posibles delitos
Los especialistas advierten que este tipo de hechos no son aislados y ocurren con frecuencia en torneos de fútbol aficionado en el país.
Las agresiones pueden provocar lesiones graves dependiendo de la zona del cuerpo afectada. Los golpes en la cabeza podrían causar conmociones cerebrales, mientras que los ataques al tórax o abdomen podrían generar daños en órganos vitales.
Desde el punto de vista legal, estas conductas podrían constituir delitos de lesiones.
La legislación costarricense establece penas que van desde tres meses hasta 10 años de prisión, dependiendo de la gravedad de las heridas provocadas a la víctima.
Pese a su pasión por el arbitraje, los jueces afectados reconocen que ahora sienten temor de volver a vivir una situación similar.
