Un nuevo informar del Proyecto de Datos de Deportación de la Universidad de California en Berkeley arroja luz sobre una de las preguntas más controvertidas de la política migratoria estadounidense: ¿quiénes están siendo realmente arrestados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) bajo la retórica de “criminales peligrosos”?
La respuesta, según los datos, contradice abiertamente los argumentos que han justificado las redadas migratorias más agresivas de los últimos meses.
Casi 75.000 migrantes sin antecedentes penales arrestados
Entre el 20 de enero y el 15 de octubre de este año, ICE arrestó a casi 220.000 personas.
De ese total, más de un tercio -aproximadamente 75.000 individuos- no tenían ningún tipo de antecedente penal.
El informe y analistas coinciden en que esa cifra no se corresponde con el discurso oficial, que prometía centrar los esfuerzos del ICE en capturar solo a “asesinos, violadores y pandilleros”.
“Esto contradice lo que la administración ha estado diciendo sobre las personas que son criminales convictos y que están persiguiendo a los peores de los peores”denunció Ariel Ruiz Soto, analista principal de políticas del Instituto de Política Migratoriaen declaraciones recogidas por NBCMiami.
Los datos fueron obtenidos tras una demanda interpuesta por el equipo del Proyecto de Datos de Deportación contra el propio ICE, y son administrados por una oficina interna que recopila información sobre arrestos, detenciones y deportaciones.
Desde enero, la administración dejó de publicar regularmente estos datos.
¿A quiénes está deteniendo ICE realmente?
El informe revela que la amplia mayoría de las personas arrestadas por ICE hasta mediados de octubre han sido hombres (90%), en su mayoría jóvenes: más del 60% tienen entre 25 y 45 años.
Los arrestos se han concentrado principalmente en ciudadanos de México (85,000), Guatemala (31,000) y Honduras (24,000).
En cuanto al perfil delictivo, el reporte no detalla si las personas con antecedentes penales han cometido delitos menores o crímenes graves como asesinato o violación.
Esto impide evaluar la gravedad de los antecedentes entre quienes sí los tenían.
Por otro lado, unas 22,959 personas clasifican en la categoría de “salida voluntaria”, es decir, abandonan el país por su cuenta sin ser formalmente deportadas.
Una estrategia impulsada desde la Casa Blanca
El aumento en los arrestos ha estado acompañado de una intensa presión desde la administración Trump.
En mayo, Stephen Miller, entonces subjefe de gabinete, amenazó con despedir a altos funcionarios del ICE si no alcanzaban una cuota de 3.000 arrestos diarios.
Sin embargo, los números muestran que ese objetivo estuvo lejos de cumplirse.
Entre enero y octubre, los agentes del ICE realizaron un promedio de 824 arrestos diarios, cifra considerablemente por debajo de la meta impuesta, aunque más del doble del promedio diario registrado durante la administración Biden en 2024, cuando se arrestaron 312 personas por día.
La caja negra de la Patrulla Fronteriza
Una parte significativa del control migratorio actual ocurre en la sombra.
Aunque ICE ha sido el foco del análisis, los arrestos realizados por la Patrulla Fronteriza no fueron incluidos en el informe.
Esto representa una grave laguna informativa, especialmente considerando que esta agencia ha lanzado operativos migratorios agresivos en ciudades como Chicago, Los Ángeles, Charlotte (Carolina del Norte) y Nueva Orleans.
“Esa es la caja negra de la que no sabemos nada”, advirtió Ariel Ruiz Soto.
“¿Cuántos arrestos está realizando la Patrulla Fronteriza? ¿Cuántos de ellos resultan en deportaciones y en qué condiciones?”, cuestionó Rui Soto.
Aunque tanto ICE como la Patrulla Fronteriza dependen del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), sus funciones y áreas de operación difieren.
Tradicionalmente, los agentes fronterizos operan en las zonas limítrofes, pero cientos de ellos han sido enviados al interior del país para rastrear inmigrantes indocumentados.
Impacto en la economía y el empleo
Las consecuencias de estas operaciones no se limitan al ámbito legal o migratorio.
El informe también recoge preocupaciones desde el sector empresarial, donde la ausencia de mano de obra migrante está empezando a pasar factura.
“Ahora realmente estamos sintiendo ese dolor en la fuerza laboral”, advirtió George Carrillo, director ejecutivo del Consejo Hispano de Construcción.
Carrillo reconoció el derecho del gobierno a controlar las fronteras, pero señaló que la estrategia actual está afectando la estabilidad de múltiples industrias dependientes de la mano de obra migrante.
“Incluso los republicanos más conservadores lo están percibiendo y comprenden que hay que hacer algo diferente porque ahora está afectando a sus negocios. Y están preocupados por esta estrategia”, concluyó.
En conclusiones, el reciente informe del Proyecto de Datos de Deportación ha revelado la profunda confusión entre el discurso oficial y la realidad operativa de ICE en Estados Unidos.
Lejos de enfocarse exclusivamente en criminales peligrosos, la agencia ha arrestado a decenas de millas de migrantes sin antecedentes penales, mientras la información pública sobre estas acciones se ha vuelto cada vez más escasa.
