El uso del móvil y las redes sociales por parte de menores. está cada vez más en el centro del debate en España. Mientras familias, expertos y administraciones discuten cómo proteger a niños y adolescentes en el entorno digital, las plataformas están intentando seguir el ritmo.
La última de ellas ha sido WhatsAppque ha anunciado oficialmente que está preparando una nueva función pensada precisamente para ese momento delicado: cuando los preadolescentes empiezan a usar por primera vez una aplicación de mensajería.
Según ha informado en un comunicado visto por 20bits, la plataforma lanzará cuentas administradas por los padresun tipo de perfil que permitirá a los menores utilizar la aplicación estafa funciones limitadas y supervisión familiar.
En el caso de España, el sistema está pensado para los usuarios menores de 14 añosla edad mínima establecida por la normativa de protección de datos para utilizar servicios digitales sin consentimiento parental.
La idea parte de una realidad que cada vez reconocen más familias: el primer móvil suele llegar antes de la adolescencia y con él. aparecen también las primeras conversaciones de grupolos charlas con compañeros de clase o las llamadas con amigos.
WhatsApp propone con esta novedad una experiencia más controlada. Estas cuentas estarán centradas en la mensajería privada y las llamadases decir, el uso más básico de la aplicación.
Algunas funciones habituales de la plataforma no estarán disponibles para estos perfiles. Según explica la compañía, las cuentas administradas por los padres. no incluirán los canales, los estados ni las herramientas de Meta AI. Asimismo, los mensajes temporales desaparecerán de los chats individuales.
“Los padres necesitarán el teléfono que compraron para su familiar y su propio dispositivo, uno al lado del otro, para vincular sus cuentas. Luego de configurar la cuenta, el padre, madre o tutor podrá controlarla y decidir quién puede comunicarse con la cuenta y qué grupos pueden unirse”, explica la compañía.
Los padres podrán controlar contactos y grupos.
Las nuevas cuentas deberán crearse y gestionarse junto a un padre, madre o tutor y permanecerán vinculados a su cuenta de la aplicación.
Esto permitirá a los adultos configurar aspectos clave de la experiencia del menor dentro de la aplicacióndesde quién puede ponerse en contacto con él hasta qué grupos pueden aceptar.
Los mensajes de contactos que no están guardados se envían por defecto a una carpeta de solicitudes de mensajesque solo podrá abrirse introduciendo el PIN paterno en el dispositivo. De este modo, los padres pueden revisar primero las solicitudes de personas que no están en los contactos del menor.
Además, los adultos recibirán avisos si el menor añade, bloquea o denuncia un contacto.
En el caso de los grupos, el control también será mayor. Por defecto, solo el padre o tutor que gestiona la cuenta podrá añadir directamente al menor a un grupo.
Las invitaciones procedentes de otros grupos se enviarán como enlaces de invitacionque debe ser aprobados utilizando el PIN parental antes de que el menor pueda unirse.
Aunque se trate de cuentas con supervisión, WhatsApp asegura que mantenga las mismas bases de seguridad que el resto del servicio. Eso incluye el cifrado de extremo a extremo en mensajes y llamadasla posibilidad de bloquear o reportar contactos o herramientas como el silencio de llamadas de numeros desconocidos.
Qué pasará cuando el menor cumpla la edad mínima
Las cuentas administradas por los padres no serán permanentes. Cuando el menor alcance la edad mínima para tener una cuenta estándar de WhatsApp, tanto el usuario como el padre o tutor recibirán una notificación previa informando de que la cuenta puede pasar a ser una cuenta normal de la aplicación.
En ese momento, los padres tendrán la opción de retrasar esa transición hasta 12 mesespara decidir cuándo consideran que su hijo está preparado para utilizar WhatsApp sin supervisión de los padres.
