La idea de poder “leer la mente” siempre ha formado parte de la ciencia ficción. Sin embargo, la neurociencia avanza tan rápido que van apareciendo estudios que se acercan un poco más a ese escenario. Un nuevo experimento ha logrado algo sorprendente.: reconstruir en vídeo lo que un ratón estaba viendo analizando únicamente su actividad cerebral.
El trabajo ha sido realizado por un equipo de investigadores de la University College London (UCL), que ha desarrollado un sistema capaz de interpretar la actividad de las neuronas del cerebro y convertirla en una representación visual. Si bien no es una reproducción perfecta en alta definición, es lo bastante necesario como para reconocer claramente las escenas originales.
El experimento ofrece una nueva forma de entender. cómo el cerebro procesa las imágenes que vemos y cómo las transforman en información.
Así han conseguido reconstruir vídeos a partir del cerebro de los ratones
Para llevar a cabo el estudio, los científicos. analizaron la actividad neuronal en la corteza visual de varios ratones Mientras estos observaban vídeos de corta duración. Esta parte del cerebro es la encargada de interpretar la información que llega desde los ojos.
Durante el experimento, los investigadores registraron qué neuronas se activaban y en qué momento mientras los animales vieron distintos clips de vídeo de unos 10 segundos de duración. Posteriormente, se introdujeron esos datos en un modelo de ordenador capaz de reconstruir la imagen original a partir de la actividad neuronal.
El sistema funciona comparando cómo se comporta el cerebro cuando ve una escena concreta frente a cuando observa una pantalla gris completamente vacía. A partir de esa diferencia, el algoritmo va ajustando la imagen píxel a píxel hasta generar un vídeo que se parece al que el ratón había visto.
El resultado no es una copia exactapero sí una reconstrucción sorprendentemente fiel. En ciertos casos, los investigadores lograron una clasificación bastante alta entre el vídeo original y el reconstruido a partir de la actividad cerebral.
Como si esto fuera poco, el sistema mejora cuanto más datos neuronales se utilizan. Es decir, cuantos más grupos de neuronas se analizan, más precisa se vuelve la reconstrucción final.
Este tipo de investigaciones no buscan realmente “leer pensamientos”, sino entender cómo el cerebro interpreta el mundo visual. Y es que nuestra mente no registra la realidad tal cual es. El cerebro procesa, modifica y reorganiza la información que recibe de los ojos para construir la imagen final que percibimos.
Este estudio se suma a otros avances recientes en neurociencia. que también han utilizado ratones para investigar el funcionamiento del cerebro. Por ejemplo, en otra investigación se logró devolver la visión a ratones ciegos mediante un implante de retina con nanocables, un avance que podría abrir la puerta a nuevos tratamientos para personas con problemas graves de visión.
En paralelo, otros científicos también han logrado mejorar la memoria en ratones mediante terapias genéticas que actúan sobre células concretas del cerebro, demostrando hasta qué punto la investigación en este campo está avanzando.
Aún así, estamos muy lejos de poder reproducir con exactitud lo que una persona está viendo o pensando. Las imágenes reconstruidas siguen teniendo baja resolución y todavía queda mucho por mejorar en precisión y detalle.
De igual manera, el experimento deja claro algo sumamente relevante, ¿Qué cosa? Pues que el cerebro guarda mucha más información visual de la que imaginábamos. Y con las herramientas adecuadas, los científicos empiezan a aprender cómo descifrarla.
