Se acababa de cerrar el telón de la Argentina Week en Nueva York, con 400 empresarios e inversionistas que escucharon por dos jornadas las oportunidades que ofrece la Argentina, y Luis Caputo era el centro de la atención de la audiencia. En la sede del Bank of America el ministro había dado un discurso a la mañana, mantuvo varias reuniones durante todo el día y al caer la noche se sacaba fotos con quien se lo pidiera. Más allá saludaba a Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación, que había disertado más temprano y también había tenido encuentros bilaterales con empresarios.
“El equilibrio es espectacular”dijo Caputo a Clarín. “El que estuvo en los últimos cinco paneles y no se fue optimista sobre Argentina tiene una venda en los ojos directamente”dijo en referencia a los disertantes del día, con mesas sobre energía, tecnología, ciencia e innovación, agronegocios y bancos.
“Por suerte pude ver alguno de los paneles. Ayer tuve tantas reuniones que me lo perdí”agregó. “Una atrás de la otra, todas reuniones de inversiones o potenciales inversiones. Así que lo que se viene realmente la gente no tiene idea”.
El ministro estuvo en primera fila en varias de las conferencias de este evento organizado por la embajada argentina en Washington, JPMorgan, Bank of America y Kaszek en dos jornadas intensas en las sedes de los dos bancos estadounidenses.
Sobre el impacto concreto o algún anuncio en el marco de estos días, el ministro mencionó a Marcelo Mindlin, de Pampa Energía, y dijo que “Vienen un montón de anuncios más en áreas como energía, minería, pero también en otras industrias, en infraestructura, agroindustria, en banca. Se vienen anuncios en todos lados. Es una revolución”dijo entusiasmado.
El discurso inicial del presidente Javier Milei, en el que atacó a Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla calificándolos de “empresarios prebendarios” surgió a la audiencia que no esperaba un mensaje tan dirigido al público local, aunque buena parte de los concurrentes eran argentinos con empresas en el país o globales.
Consultado sobre si algún evento había empañado las jornadas, el ministro señaló: “No, para nada”. Luego dijo que Milei “es bien frontal, dice lo que piensa, y sobre todo trata de inculcar los valores morales porque creo que se perdió en la Argentina”.
