“Vivimos en angustia. Mi vida se detuvo”, afirma Felipa, esposa del joyero Óscar Porco Calle, desaparecido desde hace más de dos meses. El 30 de diciembre de 2025 salió de su tienda para dirigirse al negocio de un colega, en la calle San Martín, con quien debía concretar una transacción y para la cual llevaba una importante suma de dinero.
Sobre los avances de la investigación, el abogado de la familia, Ever Veizaga, informó que los investigadores recolectaron imágenes de cámaras de vigilancia de distintas zonas. Según el jurista, ese material será presentado en una audiencia de reproducción de videos, que – estima – podría realizarse en aproximadamente dos semanas.
La última persona que vio a Óscar fue Ramiro S., quien también se dedica al rubro de la joyería. La familia conoce que el joyero iba a concretar con él un negocio relacionado con oro y que para ello llevó más de medio millón de bolivianos, de acuerdo con su abogado.
El día de la desaparición, Óscar se dirigió a la tienda de Ramiro, a quien – según personas cercanas – consideraba un amigo de confianza. Llegó junto a su hermano, a quien le había pedido acompañarlo un día antes. Al llegar, Óscar le pidió que lo esperara afuera, mientras ingresaba al local con un bolso que contenía el dinero.
Minutos después, salió sin la bolsa y le dijo que ya había concretado el acuerdo y que podía retirarse. Luego se despidieron y su hermano continuó con sus actividades. Sin embargo, las cámaras de seguridad registraron que Óscar regresó al negocio de Ramiro. Desde ese momento se le perdió el rastro.
Para la familia, Ramiro es el principal sospechoso, ya que la última comunicación conocida de Óscar fue con él. Veizaga manifestó que esta persona fue aprehendida hace unos días en posesión de dos armas de fuego. Por ese hecho se enfrentó a una audiencia de cautelares por tenencia de armas, en la que la justicia le otorgó medidas sustitutivas, por lo medidas que se defienden en libertad. El abogado de Ramiro, Álvaro Sánchez, sostuvo que el caso por tenencia de armas no guarda relación con la investigación por la desaparición del joyero. Afirmó que se trata de procesos distintos y aseguró que su cliente no está involucrado en la desaparición de Óscar Porco.
Entretanto, los familiares consideran que la investigación registra algunos avances, pero exigen que las diligencias continúen hasta esclarecer el caso: saber qué ocurrió, dónde está Óscar y quién está detrás de lo sucedido. Veizaga advirtió que el caso podría tratarse de un asesinato con móvil económico.
Felipa, sus tres hijos y el resto de la familia viven un calvario. “Duele que llegue la noche”, dice, al recordar que ese era el momento en que toda la familia se reunía en casa. Desde hace más de dos meses, esa rutina se quebró. La esposa del joyero pide a las autoridades departamentales y nacionales celeridad en la investigación para conocer qué ocurrió con su esposo.
