el flamante Presidente de Chile, José Antonio Kast.ordenó este miércoles la construcción de “barreras físicas” en la frontera con Boliviapor donde ingresan la mayoría de los inmigrantes sin papelesprincipalmente venezolanos. En este marco, el objetivo del ultraderechista es desincentivar la inmigración irregularuna de sus principales promesas electorales.
“Le solicita la colaboración activa en el aumento de funcionarios” y “le encomiendo también que nos colabore con la construcción de barreras físicas para detener el ingreso de la inmigración ilegal” en la frontera con Bolivia, dijo Kast al jefe del Ejército, Pedro Varela.
Fue durante un acto que llevó a cabo tras asumir como sucesor de Gabriel Boric, en el que redactaron sus primeros seis decretos, tres de ellos destinados a la migración irregular.
Para llegar a la presidencia, Kast se ganó el favor de parte importante del electorado prometiendo enfrentar de manera frontal la criminalidad y deportar a cerca de 340.000 inmigrantes irregularesen su mayoría venezolanos.
“Este gobierno (por el de Boric) generó caos, desorden e inseguridad. Y nosotros vamos a ir a la inversa”, afirmó durante la campaña.
En Chile actualmente hay 337.000 extranjeros que viven sin la documentación requeridasegún datos oficiales.
El mandatario también anunció una “auditoría” a todos los ministerios para informarse de la situación en que la administración saliente de Gabriel Boric dejó el Gobierno.
“Nos entregan un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar”, criticó Kast en su mensaje.
Como gesto de austeridad, según señaló, vivirá junto a su esposa Pía Adriasola en el palacio presidencial, ya que sus antecesores alquilaban viviendas a cuenta del Estado.
De 60 años, 30 de los cuales los pasaron en política, y padre de nueve hijos, Kast es un abogado ultraconservador sin reservas: rechaza el aborto incluso en casos de violación, la píldora anticonceptiva de emergencia, el divorcio, el matrimonio homosexual y la eutanasia.
El ultraderechista fue vestido en una ceremonia a la que asistieron los mandatarios Javier Milei (Argentina), Rodrigo Paz (Bolivia) y Daniel Noboa (Ecuador), así como Chistopher Landau, subsecretario de Estado estadounidense, y la Nobel de la Paz venezolana María Corina Machado.
