Lejos de despotricar contra el campo, un pequeño grupo de dirigentes y trabajadores de la llamada economía popular visitó Expoagro. Sorprendidos por el nivel tecnológico en un día en que los drones y pequeños aviones mostraron sus habilidades, Ana Duarte, Alejandro Gramasco y Jonathan Tea, del Movimiento Evita, recorrieron la muestra, preguntaron precios, técnicas y semillas en su idea de articulación productiva.
El Movimiento Evita se define como una organización política y social peronista. Nació tres años después de la dramática crisis del 2001 y sigue liderada por Emilio Pérsico. Se enfocó en la economía de autogestión como se llama a la economía popular y cuenta con una presencia territorial extendida.
Gramasco, Secretario General de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular y del Movimiento Evita, soltó ante la consulta de Clarín: “Nos parece extraordinaria la exposición, un despliegue que exhibe la potencialidad del campo. Para nosotros conocer lo que se hace es importante, pero el objetivo principal de nuestra visita pasa por construir intercambios, conexiones, puentes. Nosotros estamos vinculados a los sectores populares y pensamos en una articulación con el campo con más desarrollo y más capacidad tecnológica. Buscamos trabajar en la cultura del encuentro”.
Contaron que organizaron a quienes se auto-inventaron su trabajo en distintas tareas. Y que cuando le va bien al campo, se siente en las comunidades.
“No solamente tiene que ver con la foto de la siembra, sino con toda la economía que se mueve alrededor. Tenemos que ver cómo a partir de los diferentes engranajes de esa cadena de valor nosotros podemos ir interviniendo para construir o aportar desde nuestro lugar para que el campo pueda incorporar a los trabajadores que hoy están afuera”, amplió Gramasco.
Ana Duarte, con partida de nacimiento en el Chaco, agregó que para el interior profundo de la Argentina, la vinculación de la agricultura familiar con los pequeños y medianos productores en el desarrollo de las economías regionales es central”.
Al Movimiento Evita lo integran cerca de 500.000 trabajadores en todo el país según registros oficiales. “Representamos mirada a sectores populares que están muy golpeados y que van a salir adelante si la Argentina está mejor. Y para que la Argentina esté mejor tenemos que empezar a encontrarnos actores diversos. Estamos aquí desde una política para tratar de generar esos espacios de encuentro que están faltando”concluyó Jonathan Tea.
