Al menos tres sitios del Patrimonio Mundial de la Unesco en Irán, Israel y Líbano han resultado dañados por la guerra en Oriente Medio y varios otros están amenazados, indicó la Agencia de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que mostró su “profunda preocupación”.
En un comunicado, la Unesco dijo tener información de que han resultado afectados el Palacio de Golestán en Teherán, la Ciudad Blanca de Tel Aviv y el puerto de Tiro, en el Líbano, que forman parte de su lista del Patrimonio Mundial.
Además, señaló que hay otras “bajo amenaza” en la región afectada por el conflicto, especialmente en Armenia, Azerbaiyán, Baréin, Chipre, Irak, Jordania, Kuwait, Omán, Palestina, Catar, Arabia Saudí, Turquía, Emiratos Árabes Unidos y Yemen.
A ese respecto, insistió en que ha comunicado a todas las partes y lo va a seguir haciendo las coordenadas de los sitios del Patrimonio Mundial, pero también los que forman parte de otras listas nacionales y los que están bajo protección reforzada para que tomen precauciones que eviten daños.
También recordó las obligaciones que derivan de la Convención de La Haya de 1954 sobre la protección de bienes culturales en caso de conflicto armado y la de 1972 sobre la protección del patrimonio mundial cultural y natural.
Más allá de manifestar su “profunda preocupación por la protección de la educación, la cultura, los medios de comunicación y el medio ambiente en el contexto de hostilidades en Oriente Medio y más allá”, la organización hizo un llamamiento “a la máxima moderación” ya tomar medidas para preservar todos esos activos.
“La continuación de las hostilidades -señaló la Unesco- plantea serias preocupaciones sobre el funcionamiento de los sistemas educativos, la seguridad para el aprendizaje, el acceso a la información y la preservación de los espacios dedicados al conocimiento y la cooperación científica”.
Daños en Patrimonio Mundial en Irán
El Palacio de Golestán en Teherán y monumentos milenarios en Isfahán presentan daños estructurales; la ONU exige la protección inmediata del legado histórico en la región.
La UNESCO confirmó la verificación de daños significativos en varios de los monumentos más emblemáticos de Irán, incluyendo el suntuoso Palacio de Golestán en Teherán y sitios históricos en Isfahán, tras los recientes ataques militares en la zona. Lazare Eloundou Assomo, director del Centro del Patrimonio Mundial, informó que la organización ha podido constatar afectaciones en estructuras que narran siglos de historia persa e islámica. Entre los puntos impactados se encuentran la Mezquita Jameh, con más de mil años de antigüedad, y el valle de Khorramabad, zona que alberga vestigios de ocupación humana que datan del 63.000 a. C. La escala de la destrucción ha encendido las alarmas internacionales sobre la pérdida irreparable de infraestructura civil y cultural en los conflictos modernos de Oriente Medio.
Devastación en el ‘Versalles persa’
El Palacio de Golestán, joya de la era Qajar en el siglo XIX y residencia real de la última coronación del Sha en 1969, ha sufrido daños visibles en su arquitectura ornamental. Según reportes y material audiovisual de Associated Press, el interior del palacio —frecuentemente comparado con el Palacio de Versalles por su opulencia— muestra una escena de cristales rotos provenientes de sus icónicos techos de espejo, arcos fracturados y ventanas reventadas.
Este sitio es fundamental para la historia del arte, ya que representa la integración de los estilos europeos con las técnicas tradicionales persas. Aunque la UNESCO ha confirmado el impacto, Assomo señaló que el alcance total de los daños estructurales y artísticos aún está bajo evaluación.
Amenaza a milenios de historia
La ciudad de Isfahán, punto neurálgico de la antigua Ruta de la Seda, también reportó afectaciones en dos de sus pilares arquitectónicos:
• Masjed-e Jāme (Mezquita del Viernes): Considerada la mezquita más antigua del país, este sitio ilustra la evolución del arte islámico a lo largo de 12 siglos.
• Palacio Chehel Sotoun: Una estructura del siglo XVII famosa por sus pabellones y frescos.
Asimismo, se verificaron daños en edificios cercanos al Valle de Khorramabad. Esta zona es de importancia crítica para la arqueología mundial, pues contiene cinco cuevas prehistóricas y un refugio rocoso que documentan la vida humana desde hace más de 65 milenios. La UNESCO ha subrayado que la zona de amortiguamiento de estos yacimientos se ha visto comprometida.
Llamado global a la protección cultural
La destrucción no se limita a las fronteras iraníes. La UNESCO monitorea daños positivos en otros sitios de relevancia internacional como la Ciudad Blanca en Israel y Tiro en el Líbano. Stéphane Dujarric, portavoz de la ONU, lamentó que la infraestructura civil y el patrimonio histórico incalculable estén pagando el precio de los enfrentamientos armados contemporáneos.
La organización ha compartido las coordenadas exactas de todos los sitios culturales clave con las partes en conflicto para evitar nuevos ataques. “Exigimos la protección de todos los sitios de importancia cultural que narran la historia de las civilizaciones en la región”, sentenció Eloundou Assomo, instando al respeto de las convenciones internacionales sobre la protección del patrimonio en tiempos de guerra.
**Parte de este contenido fue reescrito con la asistencia de una inteligencia artificial, basado en información publicada en DW.
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