El sector agrícola estima un sobrecoste de entre dos y seis millones de euros diarios por el impacto de la guerra de Irán en sus cuentas, según las cuentas de las asociaciones de agricultores COAG y Asaja, impacto que según sus estimaciones corresponde más a especulación que a traslación de precios reales.
Para analizar la situación actual y evaluar medidas para mitigar el impacto económico del conflicto, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha convocado el lunes, día 16, al conjunto del sector agroalimentario y pesquero, según explicaron fuentes del ministerio. Por la mañana, el ministro se reunirá con el sector pesquero. A última hora de la mañana, junto al ministro de Economía, Empresa y Comercio, Carlos Cuerpo, la cita será con representantes de la industria alimentaria, de fertilizantes y de piensos. La ronda de contactos comenzará por la tarde con las organizaciones profesionales agrarias y las cooperativas agroalimentarias.
Desde Asaja, reclaman que el Gobierno ponga en marcha el plan de choque que el sector necesita, con ayudas directas a los sectores más afectados, como las medidas de cereales o los frutales y una serie de impuestos, de compensación en el IRPF, que sirvan para mitigar el golpe.
El gasóleo agrícola se ha encarecido alrededor del 40% en una semana y los fertilizantes, un 20%, un aumento que, según fuentes de COAG, responde más a especulación que a la subida real de los precios del petróleo. “Los distribuidores están repercutiendo en el agricultor un riesgo potencial sobre suministros futuros, cargando ese costo sobre el stock que ya tienen en almacén y que compraron a precio anterior”, afirman estas fuentes.
Y mientras, los costes de los combustibles no se encuentran su techo y apuntan a más subidas para el sector agroalimentario, Juan José Álvarez Alcalde, secretario de organización de Asaja, afirma por su parte que “los sobrecostes del 40% no se están trasladando a los precios de los alimentos, que están subiendo un escaso 4%”, en el mejor de los casos. “La subida de los costes tardará en llegar a los precios de los supermercados varias semanas. No nos compensan los sobrecostes y ya no podemos más”, explica Álvarez
