Una cubana de 49 años lleva dos años esperando una cirugía cardíaca urgente mientras su estado de salud se deteriora cada día más. La mujer, que padece estenosis mitral severa, asegura que ya no puede caminar ni bañarse por sí sola y que muchas noches debe dormir sentada porque siente que le falta el aire.
La denunciar fue enviado al periodista Alberto Arego, quien compartió el testimonio en redes sociales tras recibir el mensaje de la paciente, que pidió mantener su identidad en el anonimato.
“Me encuentro en estos momentos sentada en mi cama sin poder dormir; son las 2:45 de la madrugada, pero ya no aguanto más”, escribió la mujer al explicar la angustiante situación que vive mientras espera una intervención que nunca llega.
Según su relato, el diagnóstico inicial se realizó en Ciego de Ávila, donde un ecocardiograma confirmó la gravedad de su condición. Posteriormente viajó a La Habana y fue evaluada en el Hospital Hermanos Ameijeiras, donde los especialistas confirmaron el mismo diagnóstico y la colocaron en lista de espera para cirugía.
Desde entonces han pasado dos años.
El paciente asegura que su estado físico ha empeorado considerablemente. “No puedo caminar, no me puedo bañar sola, tengo todo el tiempo las piernas hinchadas y ahora también el abdomen”, relató. También explicó que casi no puede comer y que por las noches debe dormir sentado porque siente que puede dejar de respirar.
La mujer dice que ha intentado comunicarse con médicos en La Habana para saber cuándo podrá ser trasladada al hospital donde debería operarse, pero le informará que su traslado depende de que primero sea ingresado en Ciego de Ávila, donde solo podría monitorear su corazón antes de enviarla nuevamente a casa.
“Yo no puedo vivir más así”, lamentó.
A su delicada situación cardíaca se suma otro problema de salud: una piedra en la vesícula de 18 milímetros, detectada tras un cólico biliar que la llevó a ser hospitalizada. Según explicó, los médicos no realizaron la cirugía por temor a las complicaciones que podrían provocar la anestesia general debido a su enfermedad del corazón.
“Solo tengo 49 años y depende de que me lo hagan todo”, afirmó la cubana, quien teme que una complicación arrepentida pueda poner en riesgo su vida.
El caso vuelve a poner sobre la mesa las largas listas de espera para cirugías en el sistema de salud cubano, una situación que muchos pacientes denuncian en redes sociales mientras sus enfermedades avanzan sin recibir el tratamiento necesario.
¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:
editores@cibercuba.com
Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.
