Seguramente, en algún momento del pasado, te has gastado bastante dinero en tener un SSD potente para que tu PC con Windows 11 vaya realmente rápido. Sin embargo, hasta hace poco, no has estado aprovechando todo su potencial debido a tu disco NVMe.
El sistema operativo de Microsoft, hasta ahora, seguía utilizando una capa de comunicación llamada SCSI, una tecnología que tiene muchos años y que fue creada para discos duros antiguos.no para la memoria flash ultrarrápida actual. Como ves, la actualización era más que urgente y el cuello de botella era muy obvio.
La novedad es que Windows 11 ha añadido compatibilidad nativa con NVMepermitiendo que el sistema pueda conectarse directamente con el disco SSD PCIe sin intermediarios que simplemente estaban agregando retrasos.
Aunque este cambio estaba pensado en un principio para grandes servidores, ha acabado llegando a los PC de todos. Con esto se elimina la dependencia de comandos antiguos y dejan que el NVMe trabaje en paralelo, tal y como fue diseñado. Con esto implementado, el sistema no solo debería responder más rápido, sino que también gastará menos recursos de la CPU.
Linux o macOS ya dieron este paso y solo faltaba Windows que se había quedado muy retrasado
En tareas de lectura aleatoria, que es básicamente lo que hace el ordenador cuando abre programas, arrancas el sistema o mueves archivos, el rendimiento ha subido un 65%. El sistema ya no se queda pensando tanto tiempo porque la comunicación es directa.
Por otro lado, las lecturas de bloques grandes (64K) aumentan un 23%. Además, se reduce la latencia.que es el tiempo que tarda el sistema en responder cuando intenta acceder a un dato. Con esto vas a ver que los programas se abren más rápido, que sistemas que se sienten más ágiles que va a haber menos esperas cuando se trabaja con muchos archivos pequeños a la vez.
Microsoft describe esta nueva arquitectura de almacenamiento como una forma de”acceso directo multicola”lo que básicamente significa que el sistema puede procesar distintas operaciones de entrada y salida en paralelo, sin depender tanto del procesador para todo esto.
En el uso real, el cambio también se nota en un detalle y es que, una vez activado, los discos NVMe dejan de aparecer en el Administrador de dispositivos bajo la categoría de discotecas y pasan a estar dentro de Almacenamiento.
Eso sí, no todos los usuarios notarán lo mismo. En muchos casos, el equipo ya iba sobrado y esa velocidad ganada va a ser apenas perceptible. El cambio real se verá más en entornos profesionales o en estaciones de trabajo con varias discotecas NVMe.
Con todo esto, por ahora, la función no viene activada por defecto. Hay que cambiar el registro de Windows para habilitarlo. Sin embargo, cuidado, porque tocar el registro de Windows se mide en terreno peligroso.. Microsoft advierte que una configuración que no es correcta puede dar inestabilidad o incluso impedir que el sistema arranque correctamente.
Para quienes se atrevan a probar, el proceso no es tan complicado como parece, aunque requiere seguir unos pasos muy marcados estipulados por Microsoft y que ha publicado en el portal de desarrolladores.
Básicamente, tan solo hay que agregar algunas claves al registro de Windows, reiniciar y comprobar que el sistema reconoce las unidades bajo la nueva categoría de almacenamiento directo. Pero, de nuevo, solo se recomienda hacerlo si entiendes un poco de informática y, por supuesto, en un equipo que no sea de vital importancia..
