cambio de escala, “impacto masivo”. El 13 de diciembre de 1951, fecha señalada por recordar la muerte de Joan Crexels en 1926, escritores, editores e intelectuales catalanes celebraban su supervivencia (y, por qué no, también su tenacidad) con una primera Nit de Santa Llúcia de impacto discreto pero alto calado simbólico. Un único premio, el III Joanot Martorell de novela para ‘El carrer estret’ de Josep Pla, y la mesura propia de una velada rodeada por la oscuridad de la posguerra y el hermetismo de la clandestinidad.
En la histórica (y hoy desaparecida) Catalònia, rebautizada entonces por el régimen como Casa del Libro, unas 300 personas secundaron la llamada de Josep María Cruzet, fundador de la librería y de la editorial Selecta, y sentaron las bases de una velada literaria que ha ido creciendo y multiplicándose hasta llegar este sábado al MNAC convertida en la primera Nit de les Lletres Catalanes. O, por resumir, la Nit de Santa Llúcia en versión corregida y aumentada, sobre todo aumentada, y en clara sintonía con unos tiempos de espectacularización y ‘eventización’ de la cultura.
En el horizonte, sin ir más lejos, la gran mascletá de Sant Jordi, día grande del libro y la industria editorial que tendrá este año dos nuevos prólogos de excepción: por un lado, el recién nacido Premio Aena de Narrativa, dotado con nada menos que un millón de euros para una obra publicada en 2025; por el otro, el primer supersábado de las letras catalanas. En total, 155.000€ a repartir entre 12 premios literarios, más de 1.000 invitados y una gala televisada en ‘prime time’ en TV3. Una celebración de la “salud y potencia” de las letras catalanas que quiere aprovechar el 75 aniversario de aquella primera ‘nit’ para echar la casa por la ventana con una gala que aspira a convertirse en los Premis Gaudí de la literatura catalana.
Finalistas del premio Òmnium a la mejor novela del año / ACN
Altavoz y pilar de la cultura
“La tradición no tiene como objetivo custodiar las cenizas, sino preservar el fuego”, aseguró en su día Xavier Antich, presidente de Òmnium Cultural. La entidad, que desde principios de los años 60 entrega los premios, hace tándem a partir de ahora con el Institut d’Estudis Catalans (IEC) para relanzar los premios y convertirse en “altavoz de uno de los grandes pilares de la cultura catalana”. Sobre el papel, todo esto se traduce en una batería de reconocimientos a obra inédita y publicada que reúne los siete premios que se fallaban tradicionalmente en la Nit de Santa Llúcia, suma tres de nueva creación e incorpora el Òmnium a la mejor novela del año y la Montserrat Franquesa de traducción.
Entre los primeros, el Sant Jordi de Novela sigue siendo el más jugoso gracias a sus 75.000 euros de dotación, la más alta de las letras catalanas. Le siguen el Mercè Rodoreda de cuentos y narraciones (6.000 euros), el Carles Riba de poesía (5.000 euros), el Joaquim Ruyra de narrativa juvenil (6.000 euros) y el Folch i Torres de novela infantil (4.000 euros). En los últimos días, ya se han avanzado los ganadores de los otros dos galardones que completan el listado original: el historiador y medievalista británico. Pablo Freeman recibir el premio Joan B. Cendrós por su contribución a “renovar la interpretación de la historia catalana, situándola en los grandes debates europeos”; mientras que el podcast ‘La contracuberta’, Conducido por Clàudia Rius, y ‘Club Tándem’, programa multiplataforma presentado por Juliana Canet y Marina Porras, compartirán ex aequo el Muriel Casals de comunicación.
Durante la ceremonia, dirigida por Lluís Danés y presentación por Xavier Grasset, Alba Riera y Elisenda Carod, se estrenarán también el premio. Àngel Guimerà de literatura dramática (15.000 euros, el mejor dotado de todo el Estado); el Vinyeta FICOMIC (2.000 euros el mejor cómic publicado en catalán en 2025); y el Lo Somni al nuevo talento literario (10.000 euros para autores novelas sin tope de edad y una obra publicada como máximo).
A la espera de conocer el nombre de los premiados, sí que se sabe que la gala contará con la presencia de autores como Xavier Bosch, Estel Solé, Sebastià Alzamora, Regina Rodríguez Sirvent, Màrius Serra, Blanca Llum Vidal o Natza Farré, entre otros, en calidad de ‘entregadores’. La música, por su parte, quedará en manos de Ginestá, Triquell, Gemma Humet, Ariadna Peya, Sandra Monfort y una banda dirigida por el pianista Xavi Lloses.
En busca de la mejor novela (y traducción) de 2025
Dos de los galardones más prestigiosos de la noche, el Òmnium a la mejor novela del año y el Montserrat Franquesa de traducción, han comenzado a enseñar sus cartas ya en forma de finalistas. Al primero, dotado con 25.000 euros, optan ‘La gran familia’, de Antònia Carré-Pons; ‘L’home que va vendre el món’, Viene de Melcior; ‘Si una familia’, de Alba Dalmau; ‘Virgilio’, de Quim Español; ‘Guerra, victoria, demà’, de Carles Fenollosa; ‘Los claustros’, de Víctor García Tur; ‘Demolición’, de Lluís Llort; ‘Abans més que Encara’, de Miquel de Palol; ‘Los críticos’, de Víctor Recort; i ‘Escenarios’, de Toni Sala. El de traducción, dotado con 4.000 euros, se dirimirá entre Carles Dachs (‘Tango satànic’, de László Krasznahorkai); Ramón Montón (‘Josep i els seus germans’, de Thomas Mann); Xavier Pàmies (‘Els guardianes de la casa’, de Shirley Ann Grau); y Pau Vidal (‘Ferrocarrils de Mèxic’, de Gian Marco Griffi).
Suscríbete para seguir leyendo
