Altos funcionarios de China y Estados Unidos iniciaron este domingo una nueva ronda de conversaciones en París relacionadas con los preparativos para la próxima visita del presidente Donald Trump a Pekín, programada para abril.
La delegación china está liderada por el viceprimer ministro, He Lifeng, y el negociador internacional Li Chenggang; mientras que el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el representante de Comercio Jamieson Greer encabezan la misión de Washington, detalle Poste matutino del sur de China.
Se espera que esta ronda se centre en la modificación de los aranceles estadounidenses, el flujo de minerales de tierras raras e imanes producidos en China, los controles de EE.UU. a las exportaciones de alta tecnología y las compras chinas de productos agrícolas estadounidenses.
Es posible que Trump busque compromisos de Pekín vinculados con la compra de nuevos aviones Boeing, de volúmenes adicionales de gas natural licuado y de soja. A cambio, cedería en materia de control a las exportaciones tecnológicas.
En opinión del experto estadounidense en economía china Scott Kennedy, consultado por Reutersya se puede considerar un objetivo para ambas partes el hecho de reunirse y evitar “una ruptura y una nueva escalada de tensiones”.
La sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos acoge las reuniones.
