El cantante cubano Manolín El Médico de la Salsa volvió a encender las redes sociales este domingo al recordar la historia detrás de su canción “El Puente”, un tema que -según dijo- terminó costándole la prohibición en Cuba y su posterior salida del país.
En una extensa publicación en Facebookel artista aseguró que la canción es una obra “100% original” compuesta en Miami durante una gira por Estados Unidos y que fue interpretada por primera vez en La Habana en abril de 1999.
El salsero recordó con detalle el momento en que decidió interpretar el tema frente a millas de personas durante un concierto celebrado en el centro recreativo La Tropical.
Según su relato, el espectáculo formaba parte de una actividad organizada por instituciones gubernamentales y en el lugar se encontraban altos funcionarios del sistema cultural del país.
Un concierto que terminó en sanción
Manolín explicó que aquella noche varias orquestas participaron en el evento, entre ellas NG La Banda.
El lugar estaba completamente lleno de público y su presentación transcurría con normalidad hasta que decidió cantar un tema que no estaba previsto en el programa.
“Me viro para mis músicos y les digo: ‘De los cobardes no se ha escrito nada'”, relató.
Luego tomó el micrófono y lanzó un mensaje que, según él, generó una reacción inmediata entre los asistentes.
“Todos los cubanos somos hermanos, no importa dónde vivan ni cómo piensen”, recordó haber dicho ante la multitud.
Fue entonces cuando comenzó a cantar el estribillo que se volvería famoso entre sus seguidores:
“Voy a hacer un puente, un puente de mangas largas, pa’ que la gente de Miami venga, pa’ que la gente de La Habana vaya”.
La reaccion de las autoridades
De acuerdo con la relación del cantante, la reacción del público fue inmediata.
Miles de personas comenzaron a cantar y saltar junto a él, mientras el ambiente en el escenario volvía cada vez más tenso.
Manolín asegura que desde la zona VIP del recinto -donde se encontraban funcionarios del gobierno, dirigentes juveniles y representantes de medios oficiales- la reacción fue muy distinta.
Según contó, varios agentes de seguridad comenzaron a acercarse al escenario mientras el ambiente se calentaba.
El músico recordó que en ese momento otro artista decidió intervenir para evitar una posible detención.
Se trataba de José Luis Cortés “El Tosco”, quien subió rápidamente al escenario y tomó el micrófono para continuar la canción con otra letra.
Aquello marcó el final abrupto de la presentación de Manolín. “Ahí terminó mi actuación, no me dejaron seguir”, afirmó.
Una prohibición que cambió su carrera.
Según relató el cantante, las consecuencias llegaron al día siguiente.
El periódico oficial abuela publicó un artículo en primera plana criticando duramente su actuación.
En el texto se le acusaba de promover la idea de un “camino rosado” entre Miami y La Habana, una metáfora que el régimen interpretó como una defensa de la reconciliación entre la Isla y la diáspora.
Tras aquel episodio, el artista asegura que fue vetado en los escenarios del país.
“Después de eso no pude cantar más en Cuba y me tuve que ir a vivir a Miami”, afirmó.
Una canción que vuelve al debate.
La publicación del cantante llega en medio de una polémica surgida tras el anuncio de una nueva canción que preparan los artistas urbanos Jacob Forever, Yotuel Romero y El Chacal.
El tema -que según adelantos difundidos en redes sociales podría titularse “Puente Libertad”- imagina simbólicamente una conexión entre Miami y La Habana que permita a los cubanos viajar libremente entre la isla y la diáspora.
Antes incluso de su lanzamiento oficial, la canción generó debate en redes sociales.
Manolín reaccionó el sábado asegurando que la idea ya había sido desarrollada por él décadas atrás.
“Aparecieron tres caras de lata cantando El Puente. Todos hacen lo mismo: copiarme“, escribió en una publicación que provocó cientos de comentarios.
Una metáfora que toca una herida histórica.
Más allá de la polémica musical, la idea de un “puente” entre Miami y La Habana tiene un profundo significado para los cubanos.
Durante más de seis décadas, millones de ciudadanos han salido del país en distintas oleadas migratorias, creando una de las diásporas más grandes de América Latina.
La ciudad de Miami se convirtió en el principal destino de esos emigrados, muchos de los cuales mantienen fuertes vínculos familiares y culturales con la isla.
La separación entre quienes permanecen en Cuba y quienes viven en el extranjero ha marcado la historia reciente del país.
Durante años, el discurso oficial presentó a los emigrados como enemigos políticos, lo que alimentaba divisiones entre familias y comunidades.
En ese contexto, la metáfora del puente representa para muchos cubanos algo más que una idea musical: simboliza la posibilidad de reunificación, libertad de movimiento y reconciliación nacional.
Por eso la canción de Manolín, interpretada en 1999 ante millas de personas, generó una reacción tan intensa. Él sostiene que su mensaje buscaba precisamente romper esas barreras.
“Todos los cubanos somos hermanos”, escribió nuevamente este domingo.
Y cerró su publicación con una frase que resume su postura frente a la polémica actual: “El Puente es un tema emblemático. Un respeto”.
