La extrema derecha de Marine Le Pen sale reforzada de la primera vuelta de las elecciones municipales en Francia, aunque sus resultados de este domingo no son espectaculares y no le garantizan conquistar la alcaldía de una gran ciudad.
El lepenista Louis Aliot, que … había sido elegido en 2020, ha vencido con el 51,4% de los votos en Perpiñán, según las primeras estimaciones de los comicios locales. La expareja sentimental de Le Pen seguirá siendo el alcalde de esa localidad del sureste del territorio galo.
Aparte de Perpiñán, la derecha radical no tiene garantizada la victoria en ninguna otra ciudad con más de 100.000 habitantes.
La lepenista Laure Lavalette ha sido la más votada en Toulon con el 39% de los votos y ha quedado por delante de la actual alcaldesa, la conservadora Josée Massi (30,3%), y de Michel Bonnus (16%), de la derecha tradicional de Los Republicanos. Pero la segunda vuelta se augura ajustada en esa ciudad de la Costa Azul, con 180.000 habitantes y también situada en el sureste de Francia, uno de los principales feudos del partido de Le Pen.
«Los candidatos de Agrupación Nacional han quedado primeros o están en buena posición para ganar el domingo que viene», ha destacado el eurodiputado Jordan Bardella, número dos de los lepenistas. Pese a esas declaraciones del probable sucesor de Le Pen de cara a las elecciones presidenciales del año que viene, la extrema derecha no tiene garantizada ninguna victoria en ninguna ciudad con más de 100.000 habitantes más allá de Perpiñán. Su presencia en las localidades pequeñas y medias, tras estos cómics, seguirá siendo limitada, teniendo en cuenta que solo ha presentado listas en 650 municipios de los 35.000 que hay en Francia.