El cierre de la feria de castellon Tuvo un protagonista indiscutible, el viento. Si lo sumamos a la mansa corrida de Domingo Hernández ya lo poco afiladas que anduvieron las espadas, el marcador acabó en cero para los dos toreros de … la tarde. Pero la ficha no hace justicia a las actuaciones de Talavante y Ortega, que dejaron tres faenas interesantes.
La primera a destacar fue la de Alejandro frente a un tercero muy manso, que sólo embestía a favor de las tablas siempre. Eso sí, cuando iba entre huida y huida, metía la cara con una calidad que permitió al extremeño disfrutar, desde un pase de pecho muy largo tras el inicio por estatuarios al inicio, hasta unos derechazos aprovechando la tremenda. clase que tenía el animal por ahí. Inteligente estuvo Talavante, aprovechando esa querencia, y exprimiendo a un Estirado que acabó haciendo el avión. Pero la tizona se llevó el premio.
Talavante con un tercero con un pitón derecho súperclase.
(Funtausa)
Lo mismo le pasó a Ortega en dos ocasiones. El primero de su lote salía desentendido del caballo, y hacía caso omiso al capote los primeros tercios. Por bajo, en un precioso inicio se lo sacó el trianero a los medios para centrarlo, pero la muleta se le ponía en horizontal por el imposible aire que soplaba. Así que tuvo que cerrárselo, y ahí le pegó muletazos con mucho gusto. Santurrón era sosito, y la gracia que le faltaba se la puso el sevillano con verdaderas caricias y dejándole la muleta siempre en la cara. Pero es verdad que le faltaba vida al de Domingo Hernández por todos lados, así que Juan terminó por manoletinas en busca de tocar pelo.
-
FERIA DEL MILAGRO DE ILLESCAS
El único brindis
Y lo habría conseguido en el sexto, un toro que no paraba de ir de un lado a otro en busca de los chiqueros, y en una de esas se llevó por delante a Chapurra, que gracias a Dios no llevaba más que el susto. Brindó Juan al público en el único brindis de la tarde, y comenzó agarrado a las tablas, con el manso en huida continua. Así que se lo sacó rodilla en tierra en un precioso inicio en el que comenzó a sonar Tercio de Quites, mientras Ortega pegaba un cambio de mano eterno y un pase de pecho larguísimo. Le dio distancia el sevillano, y le robó un puñaíto de muletazos que eran carteles de toros a un Enfrascado que embestía a regañadientes, seguía siendo distraído y no podía ser más esaborío. De nuevo, la espada se llevó el triunfo.
Imposibles fueron los otros tres. No anduvo muy voluntarioso Talavante con el desentendido primero. Eolo tampoco acompañaba, y el diestro optó por abreviar.
-
Plaza de toros de Castellón.
Domingo, 15 de marzo de 2026. Entrada: ¾ de plaza. Toros de Domingo Hernández (5º bis), de buena presentación pero mansos, sólo destacando la clase del 3º, pese a su escasa bravura.
-
Alejandro Talavante,
de caña y oro. Estocada corta trasera caída (silencio). Pinchazo, estocada y descabello (palmas). Dos pinchazos y casi entera (pitos). -
Juan Ortega,
de verde manzana y oro. Pinchazo y estocada desprendida (ovación). Media atravesada y descabello (silencio). Cuatro pinchazos y media delantera y perpendicular (silencio).
-
El quinto no parecía tener mala condición, pero lo que tampoco tenía era fuerza. Se cayó en banderillas por enésima vez, y salió el pañuelo verde. No mejoró la suerte de Talavante con el sobrero. Lo pasó por ambos pitones, pero no había nada que sacar. De remate, el manso se puso incomodísimo para matar.
El cuarto salió haciendo extraños, tanto en el capote de Ortega como de Miguel Ángel Sánchez, que bregó con acierto. Y así llegó a una muleta que más bien parecía una bandera, por las imposibles rachas de viento que soplaban. Lo macheteó el torero, ya otra cosa.