El nacionalismo está dispuesto a romper con la igualdad de derechos laborales y sociales que hay en España y consolidar, de esta forma, un mapa cargado de desigualdades. En un nuevo paso y para forzar al Gobierno a negociar, ERC, EH Bildu y el BNG … han hecho público un comunicado en el que reafirman la reivindicación de salarios mínimos propios «acordes y adaptados al entorno socioeconómico y laboral» en Cataluña, País Vasco y Galicia, «una constante en nuestros países durante años y una reivindicación justa y necesaria para que la clase trabajadora de nuestras naciones pueda contar con salarios mínimos adaptados a las diferentes realidades».
Para los sindicatos independentistas, el objetivo de su exigencia es «lograr parámetros de dignidad y suficiencia en las condiciones laborales básicas de las mayorías trabajadores» tras asegurar que «ELA, LAB, CIG, Intersindical Catalana, Intersindical Valenciana, IAC y STEI lo han defendido y exigido y que «las fuerzas políticas que suscribimos esta declaración compartimos plenamente».
Recuerdan que la cantidad del SMI se fija para todo el Estado, «ignorando -dicen- las sustanciales diferencias que se producen en cuanto a las necesidades laborales y socioeconómicas y especificidades de los diferentes territorios, creándose una situación asimétrica y desigual en cuanto a la suficiencia que el salario mínimo debería alcanzar. Creemos que esto debe cambiar«.
Para las centrales, «la homogeneización y establecimiento de un salario mínimo único e idéntico para todo el estado tiene consecuencias negativas para millas y millas de personas trabajadoras. Este modelo supone, de facto, una equiparación a la baja de las condiciones laboral para los y las trabajadores que reciben este salario en nuestros países. Es la no adaptación del SMI lo que produce desigualdades y rebaja las condiciones de dignidad de millones de trabajadores y trabajadores de Euskal Herria, Galiza y los Països Catalans, así como también de las clases trabajadoras de otros territorios y pueblos del estado con realidades también diferentes«.
Y añaden: «Esquerra Republicana, Euskal Herria Bildu y el Bloque Nacionalista Galego, recogiendo y respondiendo a la petición trasladada a las fuerzas políticas por los referidos sindicatos, creemos que ha llegado el momento de avanzar y abrir conjuntamente las vías políticas y legislativas que permiten modificar el actual modelo de establecimiento del SMI para responder satisfactoriamente a esta reclamación de nuestras sociedades y su clase trabajadora».
Apertura de negociaciones
En este sentido, afirman que «es por ello que nos comprometemos a iniciar las conversaciones y negociaciones necesarias para abrir este nuevo camino con el objetivo de lograr salarios mínimos propios que establezcan puedanse por encima del salario mínimo estatal, que estén adaptados a nuestras realidades socioeconómicas y que logren». umbrales de suficiencia y dignidad para los millones de personas trabajadoras que dependen de estos salarios para el desarrollo de sus vidas. Trabajaremos para poder contar con esta competencia y capacidad propia que nos permita mejorar las condiciones vitales de millas y millas de ciudadanos y ciudadanas de nuestras naciones que es, y será, nuestro último objetivo».
Con esta declaración, los sindicatos se suman la movilización que este martes llevarán a cabo este martes los sindicatos abertzales en País Vasco y Navarra para exigir que las instituciones vascas tengan capacidad legislativa en la fijación del SMI. Exigen 1.500 euros frente a los 1.221 actuales.