Los cuatro concejales de Vox en el Ayuntamiento de Toledo han hecho este martes balance de su gestión en este ya tercer año del legislatura reivindicando su papel dentro del equipo de gobierno junto al Partido Popular y dejando claro que su futuro político pasa … por seguir en el mismo proyecto. Se han mostrado como un equipo compacto, aunque dispar, y unido, pese a las diferencias. En una comparecencia marcada por el tono distendido pero también por los mensajes de fondo, la vicealcaldesa y viceportavoz del grupo municipal, Inés Cañizares, ha cerrado la puerta a cualquier cambio de siglas oa una posible salida hacia otras candidaturas. «A mí me gustaría continuar en este proyecto» y «estoy en Vox y es donde estoy cómoda», ha asegurado, insistiendo en que no se plantea «ir como independiente ni a ningún otro sitio».
Cañizares ha sido tajante al descartar una integración en el Partido Popular. «Yo al Partido Popular no me iría ni aunque fuera para resucitar», ha reiterado, como ya dijo el lunes en ABC, insistiendo además que no ha existido ningún contacto en ese sentido. «No nos han hecho ninguna oferta en firme ni pública ni privada, ni al grupo ni a título individual», ha afirmado.
El dirigente ha defendido que los cuatro concejales —ella misma, Juan Marín, Florentino Delgado y Daniel Morcillo— forman un bloque unido que se mueve como un proyecto común. «Vamos juntos donde vayamos», ha señalado, recalcando que no contemplan la opción de concurrir como candidatura independiente. «No nos lo planteamos», ha zanjado.
Durante la comparancia, el grupo ha querido trasladar una imagen de cohesión pese a sus diferentes perfiles. Entre bromas, el propio Juan Marín se ha definido como la «cara mala», Cañizares como la «cara visible», Morcillo como la «cara amable» y Florentino Delgado como la «cara dura».
Ha sido precisamente Delgado, concejal no afiliado al partido y muchas veces el verso suelto del grupo, quien ha salido en defensa del grupo. Tras reivindicar su lealtad a Cañizares —«estoy aquí gracias a Inés y me debo a ella»— ha defendido el funcionamiento interno del grupo y su autonomía política.
En este contexto, se ha asegurado que los concejales de Vox en Toledo actúan con una libertad poco habitual en otras formaciones. «Aquí puedo votar distinto si lo considera y me dicen: ‘vota lo que quieras’», ha explicado, poniendo como ejemplo una votación en la que se desmarcó del grupo.
Delgado ha ido más allá al comparar su experiencia con su etapa anterior en Ciudadanos, lanzando una afirmación contundente: «Tanto hablar de la ultraderecha, estos señores son más liberales que nadie que he conocido en Ciudadanos». Una declaración que ha acompañado de un elogio al perfil de sus compañeros, a los que ha definido como «educados, demócratas, flexibles y nada sectarios».
Más allá de las declaraciones políticas, el grupo ha defendido su gestión en el gobierno municipal y ha reivindicado haber dejado una «impronta propia» en las decisiones adoptadas en la ciudad. «Creo que después de tres años el balance es positivo» y «Vox se ha notado», ha afirmado Cañizares.
Entre los logros que se atribuyen, los concejales han destacado su oposición a la implantación de la Zona de Bajas Emisiones en Toledo. Según han señalado, su postura firme ha sido clave para frenar su desarrollo, pese a que el Partido Popular era partidario de aplicarla para cumplir con la normativa. También han defendido su posición respecto al edificio de san juan de diosapostando desde el inicio por un uso asistencial frente a su conversión en hotel. Una propuesta que, según han indicado, podría salir adelante.
En su relación con el PP, los ediles han insistido en que mantengan una actitud de lealtad dentro del gobierno municipal, aunque marcando perfil propio. «Somos leales porque vamos de frente y decimos lo que pensamos, pero también ponemos sobre la mesa aquello en lo que creemos», ha explicado la vicealcaldesa.
La comparecencia se produce además en un contexto marcado por la reciente expulsión de Javier Ortega Smith de Vox, un episodio que ha situado el foco sobre Cañizares por su cercanía con sectores del partido vinculados a Iván Espinosa de los Monteros. Pese a ello, el dirigente ha evitado entrar en polémicas internas y ha insistido en que su prioridad sea el trabajo en Toledo. El grupo ha cerrado filas en torno a la idea de continuidad y ha expresado su intención de завершar los proyectos en marcha. «Nos gustaría terminar lo que hemos empezado y seguir haciendo cosas por nuestra ciudad», ha concluido Cañizares.
