El perímetro de actuación del paquete de medidas que el Gobierno ha anunciado para este viernes, cuando se aprobará en un consejo de ministros extraordinario, se va ensanchando. Si en un primer momento la acción parecía focalizada en la protección de los trabajadores y las … personas más vulnerables, a través del llamado escudo social; y en la rebaja del precio del carburante para los sectores más afectados, transportistas, agricultores y pescadores; la vicepresidenta tercera del Gobierno, Sara Aagesen, ha dejado la puerta abierta a una medida fiscal de más largo alcance «que afecta a la fiscalidad con la máxima de la protección de los consumidores».
La ministra de Transición Ecológica deja abierta así la puerta a una posible rebaja del IVA de la electricidad o del Impuesto Especial de la Electricidad que son los que incidente de una manera más directa sobre el recibo de la luzpese a que incluso este martes el discurso del ministro de Economía, Carlos Cuerpo, seguía yendo por la línea de que los precios de la electricidad alejan la situación de la que se dio después de la guerra de Ucrania y que la actuación del Gobierno será proporcional y focalizada.
El problema de bajar el IVA de la electricidad es su elevado coste presupuestario, que según la experiencia del paquete de la guerra de Ucrania ronda los 2.000 millones de euros. “Parte del rigor del paquete de medidas del viernes es que sea proporcionado al impacto que estamos observando”, ha recalcado el ministro de Economía, que hasta ahora ha sido remiso a respaldar impuestos generalizados en el actual contexto del conflicto y ha apelado a la flexibilidad para tener un margen para reforzar la respuesta más adelante si fuera necesario. “El análisis que estamos haciendo tiene que ver con la eficacia de las medidas, con un análisis costo beneficio, teniendo en cuenta por supuesto el impacto presupuestario que vayan a tener y el impacto redistributivo sobre la renta”, ha insistido.
De hecho su presencia en el Consejo de Ministros de este martes estaba justificada por la presentación de un primer informe de impacto sobre la guerra de Ucrania, del que básicamente el Ejecutivo ha extraído las siguientes conclusiones: que el impacto observado está lejos del de la guerra de Ucrania, que España está más preparada para encajar un shock de esta naturaleza, lo que sustenta en el argumento de que los precios de la energía que están soportando las pymes son un 20% inferiores al de los países de nuestro entorno más inmediato; que la economía continúa operando con normalidad, para lo que ha aportado datos de crecimiento y de ocupación hasta el viernes pasado; y que la respuesta del Gobierno se centrará en los ciudadanos y sectores más afectados.
Ahí sí ha introducido un nuevo factor respecto a los que había señalado en los últimos días, el de la industria intensiva en consumo energético. Ha reiterado su
Liberación de una sexta parte de las reservas de petróleo
Además, en la rueda de prensa posterior al consejo de ministros, la ministra en materia energética ha anunciado que se dispone de la autorización para la liberación de hasta 11,5 millones de barriles de petróleo, comprometidas por España dentro del acuerdo alcanzado la semana pasada por los miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para poner a disposición del mercado 400 millones de barriles de petróleo durante 90 días para hacer frente al impacto por la guerra en Irán y el conflicto en Oriente Próximo, que procederán en su totalidad de las reservas de la industria.
Aagesen ha asegurado que estos 11,5 millones de barriles de petróleo que corresponden a España –equivalentes al consumo de 12,3 días de consumo nacional–, el 2,9% del total que liberarán los países de la AIE, representan una medida «importante, ya que se trata de amortiguar la tensión en los mercados ante esta situación coyuntural».
España cuenta con 92 días de reservas en base a consumo –unos 122 millones de barriles–, de los cuales 42 días los mantiene la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), mientras que los 50 días restantes corresponden a la industria, a los distribuidores y los operadores de productos petrolíferos.
No obstante, Aagesen subrayó que toda la liberación se va a llevar a cabo por las reservas que están actualmente en manos de la industria, de las distribuidoras y de los operadores petrolíferos. «Es un procedimiento que entendemos que, después de haberlo comentado, va a ser el que va a permitir llevar estas reservas de forma más ágil al consumidor final», ha asegurado.
