La Reserva Federal de EE.UU. ha decidido este miércoles mantener los tipos de interés en su nivel actual de entre el 3,5% y 3,75%, en su primera decisión de política monetaria desde el inicio de la guerra de Irán el pasado 28 … de febrero.
Incluso antes de la guerra, nadie esperaba que el Comité de Mercados Abiertos de la Fed, el encargado de estas decisiones sobre tipos, tomara cualquier otro camino que no tocarlos. Pero con el conflicto en marcha y sus sacudidas a la economía global, en especial, a los precios del petróleo por el bloqueo del estrecho de Ormuz, cualquier otra decisión hubiera sido una sorpresa mayúscula.
La principal preocupación, como es de esperar, es el impacto que tiene la guerra en la inflación, cuyo control es uno de los mandatos con los que tiene que cumplir la Fed. «Las implicaciones para la economía de lo que está ocurriendo en Oriente Próximo son inciertas», reconoció el presidente de la Fed, Jerome Powell en su penúltima reunión al frente del banco central, con un final del mandato marcado por el asalto constante del presidente de EE.UU.
Powell mantuvo un mensaje positivo sobre el estado de la economía estadounidense y la fortaleza de su mercado laboral, a pesar de la situación en Oriente Próximo. Pero advirtió de que la expectativa es que la guerra elevará la inflación, por los precios energéticos, aunque sea en el corto plazo.
Subida de precios
De hecho, los miembros de la Fed han modificado alza sus previsiones sobre los precios. A finales del pasado diciembre, se consideraba que la inflación acabaría 2026 en un 2,4%. Ahora la colocación en un 2,7%.
El gran temor para algunos analistas es que las turbulencias en Oriente Próximo arrastre a EE.UU. a una ‘estanflación’, una situación en la que la inflación sube y el crecimiento económico se estanca. En la rueda de prensa posterior, Powell negó que eso sea lo que está ocurriendo: «Yo usaría ese término de ‘estanflación’ para circunstancias más serias», dijo.
La guerra también ha modificado las expectativas de los miembros de la Fed sobre el calendario de rebajas o alzas de tipos. La previsión no ha cambiado desde la reunión de noviembre -una bajada más en lo que queda de año-, pero con un apoyo menor. De hecho, la apuesta más consistente ahora en el mercado es que el siguiente recorte de tipos no llegará hasta abril del año que viene.
Esto son malas noticias para Trump, que exigen tipos muchos más bajos para echar combustible a la economía de EE.UU. «¿Cuándo va a bajar los tipos de interés ‘Demasiado tarde’ Powell?», escribió el presidente de EE.UU en su red social en la mañana del miércoles, utilizando uno de los motes con los que presiona al presidente de la Fed.
Ataca a Powell
Desde su regreso al poder, ha atacado sin descanso a Powell, en una campaña que ha culminado en una investigación criminal sin precedentes contra el presidente del banco central por parte del Departamento de Justicia. La investigación tiene que ver con los supuestos gastos excesivos en la renovación de la sede de la Fed, aunque es evidente que se trata de un castigo político de Trump por no seguir sus exigencias. La semana pasada, un juez federal tumbó los requerimientos que la fiscalía exigía a Powell por tener «esencialmente cero pruebas».
Esa investigación criminal, de forma paradójica, se ha convertido en un obstáculo para la salida de Powell, al que se le acaba el mandato el 15 de mayo. Un senador republicano, Tom Tillisse ha comprometido a no permitir la confirmación del sucesor elegido por Trump, Kevin Warsh, hasta que no se cierre esa investigación. Powell dijo que si no hay confirmación de nuevo presidente antes de que acabe su mandato, seguirá al frente del banco central de manera temporal. Y agregó que todavía no ha decidido si seguirá como uno de los gobernadores de la Fed, para lo que tiene mandato hasta 2028.
