Ni un paso atrás. Los dirigentes actuales del Ministerio de Cultura están decididos a aprovechar cualquier ocasión para erigirse en arietes contra lo que consideran extrema derecha y fascismo. Ni siquiera el centenario del Lyceum Club Femenino escapada a la matraca. Para el número … dos de Ernest Urtasun, Jordi Martí, esta efeméride sirve para «oponerse a estas corrientes individualistas, fascistas y patriarcales» que, a su juicio, forman parte de «esta ola de extrema derecha que se vive en el mundo».
El secretario de Estado sustituyó este miércoles al ministro, que finalmente no acudió a la presentación del centenario del Lyceum Club Femenino pese a tener anunciada su presencia, y ante un nutrido grupo de familiares de las fundadoras de esta histórica asociación, creada en 1926, reivindicó el acto de «juntarse y hablar». Porque, citando a María Zambrano, «sin la dimensión social el pensamiento no existe»; de ahí, dijo, nace el «pensamiento crítico», que en sus coordenadas es siempre contra el pensamiento de los demás.
Entre el público, reunido en la plaza del Rey, frente a la histórica Casa de las Siete Chimeneas –hoy sede del Ministerio de Cultura–, había familiares de aquellas mujeres que crearon el club. De Clara Campoamor a Concha Espina; de Ernestina de Champourcín a Victoria Kent o María de Maeztu. Ellas sí, desde ideologías diversas, decidieron un buen día «juntarse y hablar» para promover iniciativas en defensa de los intereses de la mujer. La primera sede fue, precisamente, la Casa de las Siete Chimeneas.
«Casi diría que el Liceo fue como un protoministerio de Cultura de la época», llegó a afirmar Martí. Exageraciones al margen, sí fue un espacio de importancia capital para el desarrollo de debates sobre derechos civiles y programas sociales. Tras la Guerra Civil, el franquismo confiscó el espacio del Lyceum Club y la Sección Femenina de la Falange lo transformó en el Círculo Cultural Medina. «El mejor homenaje a su memoria es la difusión, la preservación de su legado y el apoyo a esta investigación colectiva y transversal», subrayó Martí.
Ciclo de exposiciones y charlas
Cultura ha encargado a Tània Balló el comisariado del centenario, que incluye una exposición en la Fundación Ortega-Marañón –antigua Residencia de Señoritas–, además de charlas, proyecciones, ciclos biográficos, programas de cine, clubes de lectura y conciertos. «Todos sabemos que el relato histórico no ha sido justo con las mujeres», destacó Balló. A ella también le parece necesario seguir recuperando referentes femeninos, «hoy más que nunca, en la lucha por una sociedad más igualitaria, justa y democrática».
La conmemoración del centenario del Lyceum Club Femenino ha incluido un proyecto de investigación que ha permitido completar el censo histórico de sociedades. Hasta ahora se pensaba que eran 402; se han documentado 98 más, hasta alcanzar las 500, y se ha biografiado al 95 por ciento de ellas. El proyecto ha contado con aportaciones de archivos personales como los de Pilar de Zubiaurre, Lacy, Reineke, Soriano Fischer, Camprubí o Champourcín.
«Muchos de los temas debatidos por el Lyceum Club siguen vigentes cien años después y seguimos comprometidos en la defensa de la cultura como elemento vertebrador y esencial de la vida de todos», dijo Ángeles Albert, directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes. «Este centenario es una oportunidad para devolver a esas mujeres al lugar que les corresponde en nuestra memoria cultural».
