Para saber qué empleos están en riesgo por la inteligencia artificial (IA) hay que fijarse en la manera que tiene de aprender: intenta responder preguntas y luego comprueba si la respuesta es correcta. Sin embargo, no todo el conocimiento es verificable. Un ejemplo es el humor, ya que “un chiste puede ser genial para uno y horrible para otro”, argumenta el profesor de escuela de negocio Pablo Foncillas, y “si no que se lo dicen a los amantes de Torrente”.
El personaje protagonizado por Santiago Segura no es “nada verificable”, agrega, ya que “es imposible” que una IA se invente sus frases icónicas. Lo mismo ocurre en otros ámbitos donde no existe una única respuesta correcta posible. Esta es la base para comprender qué trabajos pueden estar en riesgo.
