La NASA presentó su avión supersónico X-59 a principios de 2024 y cocinó su primera prueba de funcionamiento del motor de postcombustión máxima a finales del mismo año, pero no fue hasta octubre de 2025 cuando dicha aeronave efectuó con éxito el primer vuelo. Tal y como dio a conocer la agencia espacial estadounidense, X-59 funcionó como estaba previsto, verificando las cualidades iniciales de vuelo y el rendimiento de los datos aéreos para demostrar el compromiso de ampliar los límites de la innovación aeroespacial. Y ahora, para reafirmar la idea de crear soluciones para el futuro de los vuelos, el avión X-59 de la NASA está a punto de efectuar su segundo vuelo.
Según la información compartida por la agencia estadounidense en un comunicado, el piloto de pruebas Jim ‘Clue’ Less se pondrá al mando de la aeronave para despegar y aterrizar en la Base de la Fuerza Aérea Edwards (California, Estados Unidos), teniendo en cuenta que estará acompañado por el piloto Nils Larson, quien volará cerca en un avión F/A-18 de la NASA para observar al X-59.
Además, para este segundo vuelo, la NASA y Lockheed Martin han llevado a cabo un exhaustivo mantenimiento e inspecciones porque se volvió a instalar el motor, una sección de la cola conocida como empenaje inferior, el asiento y más de 70 paneles para “pasar a la siguiente fase”.
¿Qué se puede esperar del segundo vuelo de X-59?
El segundo vuelo del X-59 marca el inicio de las pruebas de expansión de la envolvente de vuelo porque el equipo de la NASA estudia “detenidamente” el rendimiento del avión. Pero, ¿qué se puede esperar de este hito aeronáutico?
Cathy Bahm, jefa de proyecto de la NASA para el Demostrador de Vuelo de Bajo Nivel de Ruido, afirma en el comunicado que el segundo vuelo es “muy similar” al primero: “Comenzaremos el vuelo en las mismas condiciones de prueba que el primero para asegurarnos de que el X-59 funcione como se espera después de la fase de mantenimiento, y luego comenzaremos a ampliar su envolvente de vuelo realizando pruebas a mayor altitud y velocidad“. Por lo tanto, una vez que el avión alcance una velocidad aproximada de unos 370 kilómetros por hora a unos 3.650 metros de altitud, el equipo de la NASA realizará las comprobaciones funcionales necesarias para alcanzar una velocidad de 420 kilómetros por hora a unos 6.100 metros.
Según la NASA, la ampliación de la envolvente de vuelo será un proceso gradual a medida que la aeronave se acerca a los parámetros de la misión, que consisten en alcanzar casi 1.490 kilómetros por hora a una altitud de 16.800 metros para lograr un vuelo supersónico.
Los siguientes pasos: compruebe el nivel de ruido y volar a más velocidad.
De cara a los próximos meses, La NASA quiere que el X-59 vuele a más velocidad y altitud.al mismo tiempo que desea validar su seguridad y rendimiento.
Dicho avión es la “pieza central” de la misión Quest de la NASA y tiene como objetivo inaugurar una nueva era de vuelos supersónicos comerciales y silenciosospor lo tanto, con este segundo vuelo, X-59 demostrará que una aeronave puede volar más rápido que la velocidad del sonido para reducir “el típico estampido sónico a un sonido más sordo”.
Cabe mencionar que, según la agencia estadounidense, “el equipo estudiará cómo el diseño de la aeronave dispersa las ondas de choque que normalmente se fusionan en un estampido sónico”, por lo tanto, tras la validación acústica, la NASA planea recopilar datos sobre cómo perciben los habitantes estadounidenses el nivel de ruido de X-59.
