Para Rocío Barraza, el fútbol no es solo una profesión; es parte de su historia personal. “Yo creo que es ADN”, confiesa al recordar una infancia marcada por la pasión de su padre, un fanático que convirtió cada partido en un ritual familiar. En un hogar compuesto solo por hijas, el igual balón se instaló como protagonista.
Sus primeros pasos los dio en Vallenar, cuando en cuarto básico se atrevió a entrar a la cancha. “Era la única niña que jugaba en tierra”, recuerda. Más tarde, ya en La Serena, continuó su formación en academias, consolidando un vínculo que nunca se rompería. A la par, crecía como hincha, siguiendo el fútbol chileno, argentino y europeo, en una rutina que asegura, era casi parte de la cultura familiar.
Durante su adolescencia, el fanatismo se mantuvo intacto. Viajaba, seguía a su equipo y vibraba con referentes como Marcelo Salas en River Plate o momentos icónicos como la despedida de Diego Maradona. “Me acuerdo que llorábamos con mi papá. Siempre estuve ligada al fútbol”, resume.
Aunque al ingresar a estudiar periodismo en la Universidad de La Serena, no tenía completamente definido su rumbo, el sueño siempre estuvo presente.
“Yo decía que quería estudiar para cubrir partidos”, cuenta. Esa aspiración se concretó cuando TNT Sports realizó un casting en la región, instancia que marcó un punto de inflexión en su carrera.
Desde entonces, su desarrollo ha sido sostenido. Hoy se desempeña principalmente como periodista en cancha, cubriendo la actualidad de Deportes La Serena y Coquimbo Unido. En ese rol, ha logrado hitos relevantes: fue la primera mujer de la región en desempeñarse en ese puesto tanto en Primera División como en la B, además de estar presente en cancha con ambos equipos campeones.
Su experiencia también incluye participaciones como panelista en el programa Pelota Parada, compartiendo espacio con exfutbolistas y comentaristas, además de coberturas de torneos internacionales como la Copa Sudamericana y, próximamente, la Copa Libertadores.
Antes de consolidarse en televisión, Barraza tuvo pasos por radios -incluyendo experiencias en TVN y colaboraciones durante la pandemia con Canal 13 y Chilevisión-, lo que le permitió ampliar su mirada periodística.
“Hoy estoy dedicado completamente al periodismo deportivo, que es lo que más me apasiona”, afirma.
Y aunque reconoce que abrirse camino en un entorno históricamente dominado por hombres no ha sido fácil, su presencia en la cancha refleja un cambio progresivo en la industria.
Actualmente, combina su trabajo en TNT Sports con proyectos locales, como contenidos digitales y un próximo regreso a la radio. Desde La Serena, asegura sentirse plena, cerca de su familia, sus amigos y ejerciendo la profesión que soñó desde niña.
Eso sí, no descarta dar el salto. “Si hay una oportunidad en Santiago, la voy a tomar”, proyecta.
