La guerra en Oriente Medio ha vuelto a sacudir el tablero económico global y, con él, el ánimo de los inversores. Pere Viñolas, consejero delegado de Colonial, describe un momento en el que la incertidumbre no se traduce aún en un impacto directo, pero sí en un freno claro a la toma de decisiones. “Paraliza el juicio y la disponibilidad del mundo inversor”, resumió durante un coloquio este jueves en el Círculo Ecuestre, presentado por su presidente, Enrique Lacalle, y moderado por Manel Pérez, adjunto al director de La Vanguardia .
El cambio de percepción ha sido rápido. Si al inicio del conflicto predominaba la idea de un episodio breve, ahora los mercados empiezan a asumir un escenario más prolongado. Y eso obliga a recalcular. “Dependiendo de la duración y la intensidad, se están haciendo números”, explicó Viñolas. En Colonial, ese ejercicio ya está en marcha: la compañía revisa su estrategia para adaptarla tanto al corto como al medio plazo.
A corto plazo, el impacto se canaliza a través del precio de la energía y de la evolución de los tipos de interés. El encarecimiento del petróleo puede tensionar la inflación, aunque el inmobiliario cuenta con cierta protección. “Somos un negocio indexado a la inflación; mientras no sea traumática, el efecto es limitado”, señaló. En cuanto a los tipos, el repunte es aún incipiente y no afecta de forma inmediata al negocio.
El verdadero riesgo se dibuja a medio plazo. Si el conflicto se prolonga, el crecimiento económico podría resentirse entre tres y cinco décimas, anticipó Viñolas.
En paralelo a esta incertidumbre global, el mercado inmobiliario español presenta una doble cara. Por un lado, el residencial atraviesa una crisis estructural que, a juicio del directivo, no tiene visos de resolverse pronto. “La problemática es de gravedad absoluta”, advirtió, con un gran déficit en vivienda social y una brecha persistente entre oferta y demanda.
Por otro lado, la inversión patrimonial vive un momento notable. España se ha consolidado como un destino atractivo gracias a su diferencial de crecimiento frente a otras economías europeas.
El segmento de oficinas, lejos de la percepción más extendida, también muestra fortaleza. Colonial registra tasas de ocupación cercanas al 90% —y del 100% en Francia durante los últimos tres años—, lo que ha impulsado las rentas.
Más allá de España y Francia, Viñolas comentó que ven oportunidades de inversión en el mercado alemán, especialmente en Berlín y Múnich: “Pensamos que es el momento de hacerlo”.
“Cuando la gente está pendiente de los riesgos, nosotros pensamos en las oportunidades”, prosiguió el consejero delegado, que recordó que Colonial siempre está escaneando el mercado tanto para inversiones como para desinversiones.
