El Ayuntamiento de Toledo afrontará la próxima semana un paso clave para la puesta en marcha del Programa de Actuación Urbanizadora (PAU) Palacio, uno de los proyectos residenciales de mayor alcance previstos en la ciudad en los últimos años. La Comisión de Planeamiento … Tiene previsto abordar el próximo martes 24 de marzo la aprobación definitiva de las bases que regularán el desarrollo de este nuevo ámbito urbano, lo que permitirá abrir posteriormente el proceso de concurrencia pública para seleccionar al agente urbanizador encargado de ejecutar la actuación.
El sector ocupa una superficie total de 181.716 metros cuadrados y se sitúan en una franja de suelo que hasta ahora ha accionado como elemento de separación entre los barrios del noroeste de Toledo. El ámbito queda delimitado al norte por la propia TO-21, al sur por la avenida Adolfo Suárez, al este por la calle de los Concilios y al oeste por el arroyo de la Era, frente al Observatorio Geofísico.
El documento que llega a la comisión define un sector con una geometría irregular cuya ordenación pretende coser urbanísticamente los barrios de Buenavista, La Legua, Valparaíso y Tres Culturas, al tiempo que configura un espacio de transición hacia el paisaje fluvial del Tajo. La actuación se apoyará en la red viaria existente y contemplará la creación de un parque lineal público junto al arroyo, así como la reserva de suelos dotacionales destinados a equipamientos y zonas verdes.
El desarrollo del PAU se realizará mediante gestión indirecta. Esto significa que el Ayuntamiento fija el marco jurídico y técnico de la actuación a través de estas bases, mientras que la ejecución material corresponderá a un futuro agente urbanizador que será seleccionado mediante concurrencia pública. Con la aprobación definitiva del documento se abrirá un plazo para la presentación de técnicas alternativas por parte de las empresas interesadas.
El texto incorpora ajustes respecto al planteamiento inicial, entre ellos la corrección de la superficie total del ámbito y la inclusión de diversas observaciones derivadas de informes técnicos municipales. Asimismo, se establece criterios de sostenibilidad ambiental que deberán integrarse en el diseño del futuro barrio, como la implantación de sistemas urbanos de drenaje sostenible, la incorporación de arbolado en los viales, el uso de alumbrado público eficiente y la configuración de una red de zonas verdes de bajo mantenimiento hídrico.
Uno de los elementos centrales de la ordenación es la apuesta por un modelo de vivienda residencial plurifamiliar en altura. El planeamiento considera que esta tipología permite optimizar el uso del suelo y preservar la vegetación existente, al tiempo que mantiene una relación visual abierta con el valle del Tajo. La propuesta urbanística aprovechará los desniveles naturales del terreno para integrar parcialmente las edificaciones en la ladera y reducir su impacto paisajístico.
Las cubiertas de los edificios podrán destinarse a espacios privados de uso común, concebidos como terrazas o miradores orientados hacia el sur y hacia la ciudad histórica. Este planteamiento busca reforzar la conexión visual con el entorno y mejorar la calidad ambiental del futuro desarrollo residencial.
El ámbito presenta además afecciones arqueológicas derivadas de la Carta Arqueológica de Toledo, que identifica como zonas sensibles los entornos de Tabordo-Buenavista y la terraza de Buenavista. Por este motivo, cualquier movimiento de tierras o actuación en espacios verdes requerirá autorización previa de la Delegación Provincial de Cultura.
El planeamiento fijo también que el 15% del aprovechamiento lucrativo deberá destinarse al patrimonio público del suelocorrespondiendo dos tercios al Ayuntamiento y un tercio a la Junta de Comunidades. Asimismo, se reservará una parcela de 7.205 metros cuadrados para espacios públicos y la ejecución del parque fluvial previsto junto al arroyo de la Era.
En materia residencial, las bases establecidas que el 40% de la edificabilidad destinada a vivienda plurifamiliar deberán reservarse a vivienda protegida, en cumplimiento del Reglamento de Planeamiento de Castilla-La Mancha. No obstante, el porcentaje deberá ajustarse al vigente en el momento de la aprobación del
El documento define igualmente los criterios que servirán para evaluar las técnicas alternativas que se presentan una vez abierta la fase de concurrencia. La calidad de la solución urbanística podrá obtener hasta 50 puntos, valorándose aspectos como la ordenación del sector, el diseño de los viales, la conexión peatonal y ciclista, la ubicación de equipamientos públicos y la adaptación a la topografía. Otros 20 puntos se asignarán a la integración medioambiental, teniendo en cuenta factores como la eficiencia en los sistemas de alumbrado, saneamiento y abastecimiento, el tratamiento del suelo y la vegetación o la reducción del consumo hídrico y energético.
Con este paso, el Ayuntamiento impulsa la tramitación de un desarrollo que aspira a convertirse en el primer proyecto urbanístico de gran escala en Toledo tras la anulación del Plan de Ordenación Municipal de 2007, y que plantea la creación de un nuevo barrio conectado con los tejidos residenciales existentes y con el paisaje del valle del Tajo.
