El ascenso del fascismo en Europa no comenzó con las guerras ni los campos de concentración. Lo hizo mucho antes, en el terreno de las palabras, en la aceptación gradual de discursos que hoy vuelven a sonar familiares. Esa es la advertencia que atraviesa Història d’un fracàs: l’ascens dels feixismesque la compañía BarbaRosa presenta en la Sala Fènix hasta el 29 de marzo.
El proyecto nace de la experiencia de Jordi Robles –que dirige la pieza junto a Jorge Velasco– como guía en memoriales del nazismo en Berlín, donde detectó un profundo desconocimiento sobre lo que supuso el fascismo en la Europa del s. XX. A partir de ahí, la obra se construye como un teatro documental que combina interpretación, material audiovisual y textos históricos.
La obra combina interpretación, material audiovisual y textos históricos.
Sobre el escenario, documentos, cartas y fragmentos literarios de Bertolt Brecht o Simone Weil dan voz a una época en la que el odio se convirtió en política. Pero la pieza no se limita a explicarlo: alterna reflexión, poesía y testimonios de perseguidos para mostrar la maquinaria del fascismo y para recordar cómo se construyen los discursos que lo hicieron posible. En paralelo, establece un claro vínculo con el presente, marcado por el auge de la extrema derecha y la normalización de los discursos de odio y discriminación.
Pese a la dureza del relato, la obra introduce una idea de esperanza. “Si en su momento se pudo derrotar, ahora también puede serlo”, señala Velasco. La pregunta queda en el aire: ¿somos conscientes de cómo se construyen los discursos de odio? El teatro, aquí, actúa como memoria y advertencia.
