Crítica. No hay otra forma de describir la situación del abasto de agua en Matanzas cuando las propias autoridades reconocen que están afectados “todos los municipios” y que, en algunos casos, las roturas técnicas han persistido por meses.
La crisis en el suministro del líquido vital se ha agudizado en la provincia en los últimos días debido a las persistentes fallas del sistema electroenergético, según confirmó el director de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado en el territorio, Guillermo Cué Lugo, al medio oficial girón.
De acuerdo con el funcionario, los sistemas de bombeo han operado de forma intermitente, dependiendo de breves períodos de disponibilidad eléctrica. En una reciente jornada, los campos de pozos que abastecen a la ciudad —entre ellos Bello, San Juan, Conde y Canímar— lograron activarse durante la madrugada.
Esto permitió brindar parte del servicio, aunque de forma insuficiente, y priorizando instalaciones como la termoeléctrica y los hospitales. Horas después, se tuvieron que detener nuevamente las operaciones, narró al director.
El panorama de carencia afecta a toda la provincia, reconoció. Municipios como Matanzas, Unión de Reyes y Pedro Betancourt figuran entre los más perjudicados, mientras que en la cabecera las mayores dificultades se concentran en zonas alta y baja de la ciudad, así como en áreas de Versalles y La Playa, precisamente Cué Lugo.
La empresa informa que actualmente funcionan 49 equipos con paneles fotovoltaicos, aunque su rendimiento, dijo, se ha visto limitado por la baja radiación solar. Del total de sistemas adaptados a esta matriz energética, siete permanecen rotos —algunos con posibles soluciones— y otros cuatro están pendientes de incorporación.
Lo que no detalló el funcionario es qué por ciento del bombeo puede suplirse con la energía resultante de esta matriz energética alternativa; pero a juzgar por la gran cantidad de afectaciones no resulta muy alto.
Las averías acumuladas constituyen otro factor crítico. Existen equipos fuera de servicio desde hace meses en localidades como Colón y Jovellanos, mientras otras zonas, entre ellas San Antonio de Cabezas y Fumarito, en Unión de Reyes, muestran daños severos. En algunos casos, las bombas carecen de solución técnica viable, lo que prolongará la interrupción del servicio.
Ante este escenario, el suministro alternativo mediante carros cisterna (pipas) se mantiene como principal paliativo, aunque las autoridades admiten que resulta insuficiente frente a la magnitud de la demanda no cubierta, que se multiplica en ausencia de electricidad.
Cué Lugo se refirió enfáticamente a las limitaciones en la adquisición de insumos causadas por el embargo estadounidense: “Que la población entienda que sí está bloqueados, y sí sentimos sus consecuencias. Si no hubiera bloqueado, comprábamos una serie de recursos que hoy nos resulta imposible adquirir”, señaló.
Este deterioro del servicio ocurre en un ambiente de creciente tensión social en la provincia. Días atrás, residentes de Unión de Reyes protestaron tras permanecer más de 45 horas sin electricidad, situación que agravó la falta de agua potable en ese territorio.
Paralelamente, autoridades sanitarias matanceras han recomendado hervir y clorar el agua ante la detección de casos aislados de hepatitiscon lo cual no es solo la escasez del líquido imprescindible lo que sufre la población, sino que del poco que recibe, parte podría estar contaminado.
Se mantiene la combinación de crisis energética, deterioro de la infraestructura hidráulica y escasez de recursos. bajo presión el suministro de agua en muchas regiones del país y dificulta, aún más, la dura cotidianidad de los hogares cubanos.
¿Tienes algo que reportar?
Escribe a CiberCuba:
editores@cibercuba.com
Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.
