Se dice que “Chuck Norris no murió, solo reemplazará a la parca en su trabajo”. Y es que el pasado viernes 20 de marzo, el icónico actor estadounidense falleció a los 86 años, dejando una huella imborrable en la pantalla grande y también registros históricos en el deporte.
La leyenda del cine, grabada por películas como Desaparecido en combate y La fuerza Delta, fue hospitalizado en Hawái el 19 de marzo, apenas 9 días después de cumplir 86 años.
Aunque su carrera comenzó como Policía Militar, fue el deporte, (especialmente las artes marciales), el que moldeó su carácter y disciplina. Ese camino no solo lo llevó a competir y destacar, sino que terminó catapultándolo a Hollywood, donde su presencia imponente y estilo único lo convirtió en un símbolo indiscutible del cine de acción.
Norris fue cinturón negro en judo, jiu-jitsu brasileño y Tang Soo Do, además de campeón mundial de karate, disciplina en la que presumía no haber perdido una sola pelea desde 1968. Su dominio fue tal que cerró su carrera competitiva con un impresionante registro de 168 victorias frente a apenas 10 derrotas.
Su pasión por las artes marciales fue más allá: creó el Chun Kuk Do, reflejo de su filosofía. Su camino lo llevó a coincidir también con Bruce Lee, con quien protagonizó una icónica rivalidad en The Way of the Dragon.
Es así que, Norris parte ahora a mejor vida, o, mejor dicho, ´sube de nivel´.
