Martín Landaluce sigue de dulce en Miami. El tenista español, número 151 del ranking de la ATP, se ha crecido ante la élite para hacerse un hueco en los cuartos de final del Masters 1.000. Ni el propio Sebastian Korda, 36 del mundo y verdugo de Carlos Alcaraz, ha podido este martes con el tenista de 20 años.
Si la victoria en tercera ronda ante el ruso Karen Khachanov fue la mejor de su carrera, en palabras del madrileño, la de octavos debe ser indescifrable. Dos horas y 27 minutos necesarios para ganar al estadounidense por 2-6, 7-6(6) y 6-4.
El español, el único en pie en octavos del Open de Miami, incomodó con sus saques al local, pero el hijo de Petr Korda, ganador del Abierto de Australia en 1998, exhibió de primeras su rodillo. Así fabricó las dos primeras bolas de break. Una oportunidad que Sebastian no desaprovechó para cobrarse ventaja en el primer set.
Con el marcador en contra, Landaluce no perdió el ímpetu. Era el día para demostrar su valentía. Aún más tras su semana gloriosa en Miami, donde ha logrado sus primeras victorias como ante tenistas profesionales del Top 20. Los octavos de final de Miami no eran palabras mayores para el español.
En el primer set sucumbió ante un rival que consolidó la rotura y volvió a hacer lo propio para llevarse la manga (6-2). El peor momento del madrileño llegó en el inicio de la segunda, con dos dobles faltas consecutivas en el primer saque. Pero Landaluce recobró los ánimos y también su efectividad. Un juego en blanco, para poner el 2-2, le hizo creer.
Solo necesitaba que el otro ofreciese alguna oportunidad. Lejos de eso, Korda siguió sin ceder y tiró de sus ‘ace’ para evitar que Landaluce luchase por bolas de rotura del set (5-4). El español no tiró la toalla y le llevó hasta un agónico tie-break, en el que fue capaz de salvar una bola de partido para llevarse la segunda manga y empatar el partido.
Con el marcador igualado, se creció y Korda pidió tiempo médico por una molestia en su espalda. Cada punto era un motivo más para creer. Así logró su primer break (0-2) para certificar el cambio de dinámica. El favoritismo dejó de estar del lado del estadounidense, que fue capaz de romper la sangría con sus juegos al servicio. Empató el set (3-3) y cada descanso era un alivio físico, al seguir recibiendo atención médica.
El pase a cuartos
El próximo rival será Taylor Fritz o Jiri Lehecka
Cuando la tercera manga volvió a encaminarse (4-4) a otro tie-break, Martín dio la sorpresa en el último juego (6-4) para seguir escribiendo su nombre en la historia del torneo. El verdugo del número uno no pudo superar al 151 del mundo, el jugador de ranking más bajo en la antepenúltima ronda desde 1994.
El sueño en Miami sigue sin tener fin. El torneo ya era especial para Landaluce. Allí cosechó su primera victoria como profesional en 2024. Ahora, el único jugador español en pie ha roto por completo la puerta de la élite para afianzar su nombre entre los ocho mejores del Masters 1.000 esta temporada. La épica victoria le deja a las puertas del top 100 por primera vez en su carrera y ya espera rival en cuartos, entre el ganador del enfrentamiento entre Taylor Fritz (6) y Jiri Lehecka (21).
