El próximo 1 de abril comenzará oficialmente la operación del nuevo modelo de expedición de pasaportes en Colombia. En esta primera fase de transición, la Casa de la Moneda de Portugal fabricará las libretas, que serán enviadas a la Imprenta Nacional para su personalización, custodia y distribución.
Por recomendaciones de la OACI, habrá un período de transición de un mes en el que operarán simultáneamente el modelo anterior (a cargo de Thomas Greg & Sons, la empresa a la que el presidente Gustavo Petro quiso sacar del negocio) y el nuevo, con el fin de garantizar la continuidad total del servicio. En paralelo, avanzarán en los tribunales dos procesos que buscan anular el convenio.
El gerente de la Imprenta, Viviana León Herrerarespondió a EL TIEMPO sobre las dudas en torno a las capacidades internas de la entidad y sobre si está garantizada la continuidad del servicio.
Gerente, a partir del 1 de abril entra en operación el nuevo modelo de pasaportes. En términos concretos, ¿qué cambia desde ese día, en qué fase entramos y cuánto durará?
Viviana León es la gerente de la Imprenta Nacional. Foto:Imprenta Nacional.
A partir del 1 de abril entramos en la fase operativa del nuevo modelo estatal de pasaportes, en la que la Imprenta Nacional de Colombia (INC) asume la personalización, custodia y distribución de los documentos de viaje. Es un cambio estructural, Colombia pasa de un esquema con operador privado a un modelo basado en capacidades públicas y cooperación entre Estados. Habrá un período de transición de un mes, en el que operarán simultáneamente el modelo anterior y el nuevo, precisamente para garantizar la continuidad total del servicio.
¿El usuario va a notar diferencias en tiempos de entrega, costos o puntos de expedición?
No, el ciudadano no va a percibir la diferencia porque va a ser una transición suave, una implementación gradual. Los tiempos de entrega, costos y puntos de expedición seguirán siendo definidos por el Ministerio de Relaciones Exteriores y no presentan cambios con la entrada del nuevo modelo. El cambio es interno, en la forma como el Estado produce y controla el documento, no en la experiencia del usuario.
¿Existe algún riesgo de congestión o retrasos en las primeras semanas de implementación?
El modelo fue diseñado precisamente para evitar ese riesgo. Por eso se inició una fase de transición con operación simultánea, que permite atender la demanda sin interrupciones. Además, los volúmenes de producción ya están planificados y la operación se ha estructurado para garantizar la continuidad desde el primer día.
Durante años, este proceso estuvo en manos de un operador privado, Thomas Greg. ¿Qué le permite afirmar hoy que la Imprenta Nacional (de la mano con Portugal) está preparada y en capacidad real de asumir esa operación (en principio de personalización) sin afectar el servicio?
La canciller Rosa Villavicencio y la gerente de la Imprenta. Foto:Imprenta Nacional.
Porque ha habido una planificación detallada y no estamos en un escenario de cambio de proveedor. Estamos frente a un modelo respaldado por cooperación entre Estados, con transferencia de tecnología, infraestructura y conocimiento desde Portugal hacia Colombia. Además, la INC no parte de cero. Es una empresa pública con experiencia en documentos de seguridad, y hoy opera con capacidades fortalecidas específicamente para este proceso.
¿Ya están plenamente instalados y operativos todos los equipos para la personalización de los pasaportes? ¿El personal ya estaba completamente capacitado para operar esta nueva tecnología?
Si. El modelo incluye la instalación de infraestructura especializada, maquinaria y laboratorios, junto con procesos de capacitación técnica del personal. Esto hace parte del acuerdo de cooperación internacional, que no solo entrega equipos de la mejor tecnología, sino también conocimiento y acompañamiento técnico para garantizar una operación segura y con estándares internacionales.
¿Puede usted garantizar que el sistema estará funcionando sin contratiempos el 1 de abril?
Como lo expresó anteriormente, el sistema está diseñado para operar con continuidad desde el primer día. Por eso existe una transición controlada y una operación escalonada, que permite gestionar cualquier ajuste sin afectar el servicio al ciudadano. Más que una promesa, hay una arquitectura operativa pensada precisamente para evitar interrupciones.
Los pasaportes son documentos de alta seguridad. ¿Qué protocolos tiene la Imprenta para garantizar su custodia y evitar riesgos como filtraciones o falsificación?
Así lucirá el nuevo pasaporte. Foto:Imprenta Nacional.
El modelo tiene un elemento clave que es el control estatal absoluto del proceso. La personalización se realizará en las instalaciones de la INC, sin transferencia de datos ni intermediación de terceros. Se aplicarán estándares internacionales de seguridad, controles de acceso, trazabilidad y protocolos técnicos que protegen tanto el documento como la información del ciudadano.
Hay procesos judiciales en curso que buscan frenar este convenio, incluso uno impulsado por la Procuraduría. En un escenario adverso, ¿existe un plan entre todas las entidades involucradas para garantizar que no se interrumpa la expedición de pasaportes?
Los procesos judiciales siguen su curso en las instancias correspondientes, pero no buscan afectar la operación. El modelo está soportado en instrumentos legales vigentes, acuerdos entre Estados y contratos interadministrativos en ejecución. La prestación del servicio se garantiza institucionalmente.
¿Los colombianos pueden tener la tranquilidad de que no habrá un “apagón” en la emisión de pasaportes?
Claro que no, no habrá “apagón”. El diseño del modelo, con transición operativa y articulación entre entidades, garantiza que la expedición de pasaportes continúe sin interrupciones. Conforme las recomendaciones realizadas por la OACI, habrá operación simultánea de los dos operadores, en abril de 2026.
¿Qué mensaje le envía a los colombianos que necesitan sacar su pasaporte a partir de abril?
Viviana Leóin Herrera, gerente de la Imprenta Nacional. Foto:Imprenta Nacional.
Que pueden tener total tranquilidad porque el servicio continuará normalmente. Eso sí, bajo un modelo más sólido, más seguro y con mayor control del Estado sobre la información y la producción de los documentos de viaje. Este es un avance estructural que fortalece la seguridad y la soberanía del país, sin afectar al ciudadano.
JUAN PABLO PENAGOS RAMÍREZ
Redacción Política
