Recetas con ChatGPT, gravísimas acusaciones de diagnósticos erróneos, plaga de lesiones… los servicios médicos del Real Madrid están en el ojo del huracán. Protegidos hasta ahora por la opaca política de comunicación del club blanco, los casos más recientes han generado controversia, mensajes contradictorios y dejado al descubierto la crisis.
Los casos más recientes han sido los de Kylian Mbappé y Camavinga. Desde la prensa francesa aseguran que los servicios médicos del Real Madrid analizaron la pierna que no era en ambas lesiones, alargando el diagnóstico. El delantero salió a desmentirlo desde Estados Unidos con su selección, pero la realidad es que tuvo que volar a París para buscar una segunda opinión sobre su maltrecha rodilla, harto de no tener respuestas en el club blanco: “Tuve la suerte de que me pusieran el diagnóstico correcto cuando fui a París”, explicó.
No es el primero que lo hace. También Jude Bellingham se fue a su Inglaterra natal para confirmar su lesión en los isquios. Precisamente un error en el diagnostico de una lesión en el hombro del delantero inglés fue el detonante del despido del doctor Niko Mihic en su anterior etapa al frente de los servicios médicos del Real Madrid en 2023, ya muy cuestionado por la mala gestión de Arda Güler, que se lesionó tres veces desde su llegada al Bernabéu.
El médico croata volvió a hacerse cargo de la dirección de los servicios médicos del club a principios de año, cuando Florentino le devolvió el cargo que ocupó entre 2017 y 2023 preocupado por la plaga de lesiones (hasta 23). Aunque la realidad es que las lesiones no pararon, siguió aumentando señalando también en otra dirección: la preparación física a carga de Pintus, que ha regresado al primer equipo después de la etapa de Xabi Alonso.
No son los únicos casos que ponen en duda la gestión del club blanco. Courtois, o más grave aún es el caso de Rodrygo, que jugó media hora ante el Getafe con una rotura de ligamentos cruzados y del menisco.
Los servicios médicos están en el punto de mira, y no es algo nuevo, ni exclusivo del equipo masculino. Dos importantes exjugadoras del Real Madrid, las internacionales suecas Kosovare Asllani y Sofia Jakobsson fueron muy críticas con el club tras su salida. Asllani llegó a acusar el club de ser “un entorno muy poco saludable y peligroso para las jugadoras”. “Se presiona constantemente para que juegue lesionada o enferma. No es un entorno saludable. Me importa mucho el club, pero creo que está en las manos equivocadas, simple y llanamente”, reconoció en los medios de su país.
“El personal del Real Madrid está utilizando ChatGPT para decidir los suplementos vitamínicos de los jugadores”
Lo mismo dijo su compatriota Sofia Jakobsson, que compartió vestuario con Asllani en el Madrid: “Es un ambiente poco profesional, donde tal vez tenía expectativas más altas y esperaba que cuidaran a sus jugadoras y tuvieran el deseo de que estuvieran libres de lesiones y rindieran en su pico, no estar medio lesionadas y versos obligados a jugar”.
En los últimos días se ha pronunciado también la que fuera nutricionista del primer equipo masculino, Itziar González, que denunció toda una política de acoso y desprestigio hacia su trabajo con el fin de forzar su despido. Todo, según denunciado, orquestado por los servicios médicos del club, a los que acusa de haber pedido a los jugadores que hiciesen caso de sus indicaciones. González asegura que no se tenían en cuenta sus recomendaciones nutricionales en los menús que se elaboraban e incluso llegó a afirmar que el “personal del Real Madrid está utilizando ChatGPT para decidir los suplementos vitamínicos de los jugadores”.
