Luego de un récord de 2025, las importaciones de fertilizantes pueden volver a dispararse a raíz de los efectos de la guerra en Medio Oriente sobre los precios internacionales. En ese marco, los especialistas advierten que esto puede afectar no solo a la balanza comercial, sino también a las cosechas de la campaña 2026/2027 y al costo de los alimentos en las góndolas domésticas.
Un informe de la consultora. analítica Destacado que las importaciones de fertilizantes en 2025 totalizaron unos u$s2.256 millones, una cifra 81,2% superior a la del promedio de 2012-2024 (excluyendo los años de la guerra de Ucrania que provocaron una fuerte distorsión de precios). Esto se produjo, según su visión, por un combo que incluyó la creciente apertura comercial impulsada por el Gobierno, un récord en el área sembrada de trigo (y una de las mayores de la historia en maíz) y la parada de planta de Profertil, principal fabricante local.
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Desde ese elevado punto de partida, es de esperar que la irrupción del conflicto bélico agudice las necesidades de divisas para comprar estos productos clave para la producción del sector agropecuario.
Según datos del Banco Mundial y del portal Investing, el precio de la tonelada de ureael fertilizante más utilizado en el mundo, saltó 36,1% en lo que va de marzoluego de ya haber subido más del 20% en los primeros dos meses de 2026.
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El salto en el precio de los fertilizantes presiona la balanza comercial argentina
Vale explicar que la producción de los fertilizantes nitrogenados, que incluyen a la urea, utilizar gas natural como materia primapor lo cual su precio es muy sensible a los movimientos en los valores de la energía.. Y los recientes aumentos afectan particularmente a Argentina, ya que el fuerte crecimiento en la aplicación de abonos para la producción agropecuaria durante la última década fue abastecido en su mayor parte por importaciones.
Para poner un ejemplo, según datos de la Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantes y Agroquímicos (CIAFA), entre 2018 y 2025, la producción promedio de fertilizantes nitrogenados fue de 1,13 millones de toneladas al año, mientras que las importaciones de este insumo clave para el agro argentino totalizaron un promedio anual de 1,74 millones de toneladas. Al compás de la apertura comercial, Entre 2024 y 2025 el peso de las compras externas sobre la oferta total pasó del 53,8% al 67,5%.
Federico Kiszaeconomista de Analytica, advirtió en diálogo con Ámbito que, si los efectos de la guerra persisten “en un contexto de apreciación cambiaria y mayor flexibilización para importar fertilizantes, las compras al exterior podrían acercarse a los récords verificados durante la guerra en Ucrania“. “Por el estrecho de Ormuz circula un porcentaje importante del comercio global de fertilizantes y se está destruyendo infraestructura clave en la zona que afecta la provisión de gas que es central para su producción”, detalló.
Problemas de rentabilidad en el agro y posible impacto en el precio de los alimentos
Este tipo de fertilizantes se aplica principalmente a los cultivos de trigo y maíz, por lo cual la suba en su precio genera un incremento en los costos del sector agropecuarioque puede repercutir en dos variables clave para la economía argentina como lo son las exportaciones y el precio de los alimentos.
Al respecto, Kisza aclaró que la coyuntura no repercutirá en la inminente cosecha gruesa, debido a que los fertilizantes ya fueron aplicados, pero “sí afectará las decisiones de siembra de la campaña 2026/2027 que empiezan a tomarse en mayo para el trigo”. En sus redes, el director de Analytica, Claudio Caprarulo, había asegurado que “en la Argentina los productores señalan que puede caer la producción de trigo porque bajó mucho la rentabilidad“.
Sobre este tema también se expresó ante este medio Gonzalo Augustode la Bolsa de Cereales de Córdoba. “Si no hay un aumento en el precio del trigo que haga que sea más atractivo fertilizar, algunos productores pueden llegar a optar por una menor utilización de fertilizantes o, en algunos casos, decidir directamente no sembrar“, remarcó. Este último puede llegar a desembocar en un menor nivel de ventas al exterior.
En cuanto al impacto en alimentos, Kisza pronosticó que “habrá una transmisión, pero no de manera inmediata”. El especialista recordó que el maíz y el trigo son insumos básicos para la producción de harinas, aceites y carnes, por lo cual un aumento del costo de la urea repercutirá en el valor final de estos alimentos.
Un posible vínculo virtuoso entre Vaca Muerta y el agro
Luego de la guerra en Ucrania habían circulado intenciones de la empresa Profertil en avanzar con la sustitución de importaciones de fertilizantespero luego quedaron truncas ante el cambio de lógica en materia de comercio exterior. Vale subrayar que el 50% de las de dichas empresas pertenecieron a YPF hasta fines de 2025 (luego la petrolera estatal decidió vender su paquete).
“En la Argentina hay mucho potencial para desarrollar la cadena de valor de la urea, aprovechando la demanda agrícola y las ventajas que brinda Vaca Muerta.“, señaló al respecto Kisza. Por su parte, Augusto agregó que una mayor producción local “reduciría la exposición a los vaivenes internacionales”.

