La Policia Nacional ha detenido en Madrid a una mujer, española de 48 años y vecina de Camarena (Toledo), acusada de traficar con material pedófilo. Fuentes del caso precisan a ABC que el material que intercambiaba con otros delincuentes sexuales eran violaciones de niñas de … corta edad.
Ella trabajaba como responsable de una residencia de adolescentes, lo que agrava los hechos, al estar en contacto permanente con menores, aunque no consta que ninguno de estos fuera su víctima. Los servicios de la Comunidad de Madrid de atención social ya están informados de los hechos, para que se le prohíba acceder a otro puesto similar.
La detención se practicó el 18 de febrero, a raíz de una investigación anterior. Los agentes del Grupo VIII de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de la Jefatura Superior de Madrid habían analizado un dispositivo de esas pesquisas previas y hallaron conversaciones del sospechoso con la ahora apresada.
En ellas, señalan fuentes del caso, la presunta pedófila comentaba con su interlocutor, a través de una aplicación de mensajería instantánea, los vídeos de agresiones sexuales que se intercambiaban. Hasta ahí llegaba su depravación.
La mujer fue acumulando una gran cantidad de archivos de este tipo, material pedófilo que ha sido incautado por los agentes y que está siendo aún analizado. Fue puesta a disposición judicial, acusada de un delito de tenencia de pornografía infantil. El juez ha tenido a bien dejarla en libertad con cargos.
Un delito que no deja de crecer
Como informó ABC, todas las estadísticas y memorias anuales policiales, de los jueces y de los fiscales confirman el crecimiento año a año de los delitos relacionados con las nuevas tecnologías. Y, entre ellos, también los más graves, los delitos contra la libertad sexual cometidos a través de la red. Sobre estos hay una estadística mundial que no se suele tener en cuenta. Y sus datos abruman: los que recoge el National Center for Missing & Exploited Children, más conocido como NCMEC, una entidad no gubernamental norteamericana dedicada a la protección de los niños.
En los últimos años se ha multiplicado el número de alertas que el NCMEC ha recibido sobre intercambios de pornografía infantil en todo el mundo: de 18,4 millones en 2018 a 36,2 en 2023. Casi el doble en cinco años, según se informó en 2024.
