Deportes La Serena cumplió este 9 de diciembre 70 años de vida institucional, una fecha cargada de historia para uno de los clubes más emblemáticos del norte chileno. Sin embargo, el aniversario llegó en un momento crítico en lo futbolístico, con una temporada de sobresaltos, inestabilidad y angustia deportiva, todo marcado por el paso de tres cuerpos técnicos, serias deficiencias en el juego y un cierre de campaña en el que el equipo apenas logró salvar la categoría.
La historia granate, sin embargo, tiene raíces profundas. Antes de su fundación en 1955, la selección amateur de La Serena ya brillaba a nivel nacional, conquistando títulos en 1949, 1951 y 1953. Aquellos logros impulsaron a la Asociación Central de Fútbol a invitar a la ciudad al profesionalismo, dando vida el 9 de diciembre de 1955 a Club de Deportes La Serena, primer representante del norte en entrar a la competencia oficial.
En 1956, en su primera participación en el Ascenso, empató en puntos con la Universidad Católica y perdió el desempate. Pero un año más tarde concretó el anhelado ascenso, derrotando por la cuenta mínima a Santiago Morning en Quillota. Su estreno en Primera en 1958 fue impactante: terminó tercero, con más triunfos que el campeón, Wanderers, y con Carlos Verdejo como máximo goleador con 23 tantos.
Los años siguientes reafirmaron su potencial. Fue finalista y campeón de Copa Chile (1960), regresó a Primera gracias al sistema de ascensos ampliado y volvió a ser protagonista en 1962 y 1963. La Serena se consolidó durante esa década como el equipo más fuerte del norte, con figuras como Juan Koscina, José Sulantay, Pedro Manfredini y Sergio Ahumada.
UNA CELEBRACIÓN INQUIETANTE
Pero de vuelta al presente, este 70° aniversario no encontró al club en calma.
De hecho, la hinchada ha manifestado su molestia con la administración del club, organizando celebraciones propias. La dirigencia, en tanto, prepara actividades simbólicas, como una exhibición de camisetas históricas y un partido recreativo entre exjugadores y una selección ANFA local.
Pese a ello, el malestar es comprensible. Desde su último ascenso, La Serena no ha logrado sostener proyectos sólidos en Primera División y ha coqueteado peligrosamente con el descenso en cada una de sus campañas.
El panorama deportivo actual es complejo, pues solo cinco jugadores mantienen contrato para 2026: Eryin Sanhueza, Joaquín Fernández, Felipe Chamorro, Lucas Alarcón, Fernando Dinamarca, más un grupo reducido de canteranos encabezados por Daniel Cordero.
El resto del plantel finalizó su vínculo, entre ellos, Fabián Cerda, Manuel Rivera, Martín Villarroel, Lukas Carreño, Matías Pinto, Jonathan Kauan, Bryan Mendoza, Emanuel Herrera, Esteban Moreira, Gonzalo Jara, Matías Cortés, Sebastián Gallegos, Jeyson Rojas, Andrés Zanini y Nicolás Ferreyra.
En la banca, el técnico Mario Sciacqua también terminó contrato. Su continuidad es una incógnita, aunque dejó una imagen fuerte tras el último triunfo sufrido ante Limache en Quillota.
“En otro momento este equipo perdió 3-0. Hoy dejaron la vida por La Serena”, señaló, subrayando el carácter con el que el grupo enfrentó la recta final del torneo.
REESTRUCTURACIÓN INSTITUCIONAL
Asimismo, la dirigencia también decidió dar término al vínculo del director deportivo Hugo Balladares, quien no pudo sostener un proyecto firme en un año marcado por decisiones erráticas y un plantel insuficiente.
De esta forma, la salida de Balladares abre un período de redefinición del modelo deportivo, clave para estructurar el plantel, seleccionar refuerzos y convocar al nuevo cuerpo técnico.
El plantel, mientras tanto, inició sus vacaciones, las cuales se extenderán hasta fines de diciembre, período que se aprovechará para medir al grupo que permanece vinculado y evaluar a los jugadores que retornarán de préstamos.
En lo institucional, el club espera con atención el Consejo de Presidentes que se realizará este jueves y viernes en Quilín, donde se definirán las bases y el calendario de la temporada 2026, que debería iniciarse a fines de enero.
